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domingo, 26 de septiembre de 2021

   Esteatosis hepatica metabolica








         La esteatosis hepatica dismetabólica está fuertemente asociada a un mal control de los factores de riesgo metabólicos. Esta afección es muy frecuente en el mundo occidental sobre todo en pacientes con obesidad y diabetes. Esto es muy importante ya que esta enfermedad es la antesala de la cirrosis hepatica. Hasta el 6% de los pacientes con hígado graso van a evolucionar a cirrosis. Por lo tanto es muy importante incidír en los factores de riesgo metabólico. Hasta el 75% de los diabéticos podrán tener hígado graso.En Estados Unidos la enfermedad hepatica asociada a disfunción metabólica es la primera causa de transplante hepatico.




       La principal causa de mortalidad en personas con hígado graso es la enfermedad cardiovascular ,por lo tanto ahora se sabe que un hígado graso produce importantes desenlaces cardiovasculares adversos.        


      También se ha asociado a cancer de mama y colon.




      Definición de hígado graso  dismetabólico



       Es aquel hígado con más del 5 % de los hepatocitos con depósito de grasa. Esto produce un continuun , caracterizándose por la inflamación y degeneración de los hepatocitos y finalmente con el desenlace fatal de cirrosis. Hasta ahora la esteatosis hepatica se definía como alcoholica y no alcoholica, sin embargo hay una nueva nomenclatura y es la relacionada con el síndrome metabólico.



      Diagnóstico. Evaluación clínica 



         Podemos diagnosticar un hígado graso:

        1. Por una biopsia o pruebas de radio imagen ( ecografía , TAC, RNM ).


        2.  Y la presencia  de disfunción metabólica como diabetes , obesidad , y dislipemia.


         La ecografía hepatica  podría documentar la presencia de esteatosis hepatica,pero solamente en aquellos pacientes que presentan más de un 20% de los hepatocitos infiltrados con grasa.

         La prueba estrella para el diagnóstico es la biopsia hepatica, sin embargo es un procedimiento invasivo no exento de complicaciones.



             Evaluación periódica y rigurosa en estos pacientes de:



  • El consumo de alcohol: un consumo de bajo riesgo seria para los hombres no más de 3 bebidas standar al día. Y para las mujeres no más de 2. Esto siempre aplicado a personas que no presentan enfermedad hepatica asociada a disfunción metabólica.
  • Descartar infección por hepatitis B yC.
  • Hemoglobina Glicosilada.
  • Control de lípidos en sangre 
  • Y control de factores de riesgo cardiovascular



             Tratamiento de la esteatosis hepatica dismetabolica


       El tratamiento actual de la enfermedad por hígado graso no alcoholico son las medidas higiénico-dietéticas que han demostrado incluso revertir la fibrosis. Desafortunadamente el apego a estas medidas es muy pobre de ahí que sea necesario contar con algunas medidas farmacológicas.

     

       Estos pacientes deberán empezar por modificar sus estilos de vida:


  • Disminución del peso corporal: Reducir el peso por encima del 10% es la medida más efectiva para disminuir la fibrosis hepatica.Puede ser necesario medicación para la pérdida de peso o incluso cirugía bariatrica en pacientes con obesidad mórbida.
  • Ejercicio: Son efectivos tanto el de resistencia como el aeróbico. En aquellos pacientes con mala condición cardiorrespiratoria toleran mejor el ejercicio de resistencia.
  • Control de Diabetes 
  • Control de lípidos en sangre
  • Control de TA.
  • La alimentación: parece ser que los alimentos que más se han asociado a hígado graso son aquellos con alto contenido en fructosa.   En primer lugar la dieta para tratar el hígado graso debe ser sumamente sana , restrictiva y selectiva en grasas y seleccionando técnicas culinarias como la cocción a la plancha, horno,vapor o hervido.


También es importante destacar que la ingesta total de calorías ha de ser menor que el de una persona sana ya que los pacientes con hígado graso van a presentar sobrepeso.


Hidratos de Carbón: su consumo no debería superar el 55% del total de las calorías.

Proteínas: su consumo deberá ser del 15% del total de las calorías 

Grasas: su consumo será del 25% del total de las calorías.Realizando una selección de alimentos que contengan ácidos grasos monoinsaturados , poliinsaturados en mayor cantidad y reduciendo al máximo los saturados.

         Alimentos que se pueden consumir:


  1. Cereales integrales ya que son H.C de absorción lenta , ya que estas personas suelen hacer hiperglucemias al tener resistencias a la insulina.
  2. Frutas. Con moderación 
  3. Verduras. Recomendable tomar todos los días verduras de hoja verde.
  4. Carnes magras como pollo , pescado, y carne roja magra.
  5. Huevos.las claras
  6. Las legumbres no están contraindicados
  7. Los lácteos deberán ser desnatados, yogures desnatados y no tomar quesos ricos en grasa
  8. No azúcares
  9. No alcohol



      Tratamiento farmacológico 


       Los únicos medicamentos aprobados por las sociedades internacionales son la Vit E y la Pioglitazona ambos disminuyen la inflamación hepatica pero ninguno está exento de efectos adversos.

jueves, 23 de septiembre de 2021

ANOREXIA Y BULIMIA

 ¿Qué se puede hacer desde casa?

 

 


La prevención desde la familia:
Aunque la incidencia y prevalencia de trastornos de la conducta alimentaria se mantiene más o menos estable en los últimos años, lo que sí ha incrementado notablemente son las conductas de riesgo relacionadas con la alimentación y el culto al cuerpo como, por ejemplo, el uso de dietas restrictivas sin control médico. De esta manera nos encontramos ante una situación en la que es posible que, finalmente, el número de casos de TCA incrementen. Es por este motivo que resulta de vital importancia encontrar mecanismos para reducir la aparición de estas conductas de riesgo relacionadas con el deseo de adelgazar. Se han de transmitir pautas a la familia y al adolescente TCA, las que se mencionan más adelante.


¿Qué puede hacer la familia para evitar la aparición de conductas de riesgo?


La familia tiene un papel clave para que puede convertirse en un modelo muy potente de hábitos y estilo de vida saludables. La transmisión, desde la familia, de la importancia de mantener una alimentación equilibrada y de no basar la autoestima en el aspecto físico puede reforzar la autoestima de los hijos y protegerlos de sufrir un trastorno de la conducta alimentaria.
 
¿Qué hacer?


 


Hacer una comida al día en familia. ¿Sabías que hacer al menos 1 comida al día en familia ayuda a prevenir los trastornos de la conducta alimentaria?
Confiar en la sensación de saciedad de sus hijos e hijas y evitar forzarlos a comer. Recordar que su ritmo es más lento y requiere más paciencia por su parte. Confíe en su capacidad de autorregulación.
Asegúrese todos alrededor de la mesa
Apague la televisión y dejar los móviles, tabletas y otros dispositivos fuera de la mesa.
Preferentemente comed todos lo mismo.
Favorecer el consumo de alimentos y preparaciones saludables.
Aprovecha el momento para disfrutar de la compañía y la conversación.
Fomentar la comunicación en la familia, es importante que los hijos sientan que son escuchados y que su opinión tiene un lugar dentro de las conversaciones familiares, de esta manera se sienten reconocidos y aprenden, al mismo tiempo, que existen diferentes puntos de vista sobre un mismo tema.
Evitar hacer uso de la comida como premio o castigo. Evitar mensajes como «si te lo acabas todo, te daré un helado». Mejor reforzar pequeños avances, como probar un alimento nuevo.
Compartir con los hijos actividades de ocio como ver la televisión, hacer deportes juntos, salir a hacer actividades culturales, leer o navegar por Internet.
 
¿Qué no hacer?

 



Es importante no caer en la sobreprotección. Es natural e instintivo que la prioridad de padres y madres sea proteger a sus hijos e hijas, pero es necesario no excederse en este instinto, ya que es necesario que los chicos y chicas aprendan a ser autónomos ya ser capaces de autocuidarse. En ocasiones será necesario que, incluso, se equivoquen para poder aprender a gestionarse por sí mismos.
Aunque es beneficioso que la familia motive al hijo o hija para conseguir sus metas y para poder mejorar su rendimiento, es muy importante evitar establecer exigencias muy elevadas que puedan terminar presionando en  exceso el menor. Recordemos que cada persona tiene unas habilidades y que   los chicos y chicas pueden experimentar de forma muy negativa la sensación de fracaso por no haber conseguido las exigencias familiares.
No es recomendable hacer comidas diferentes a las que hace toda la familia con el objetivo de adelgazar, por parte de los padres, puede convertirse en un    modelo para el hijo o hija, aprendiendo que para mantener un peso saludable es necesario alterar el hábito alimentario tradicional.
Es muy importante no dejarse llevar por la permisividad social respecto a hacer dietas restrictivas sin control médico. Ser crítico con estas dietas y trucos que se ponen «de moda» favorece que los hijos e hijas también lo sean y entiendan la necesidad de comer de forma saludable y la importancia del peso como un    tema de salud, no como un tema estético.
En caso de detectar comportamientos potencialmente peligrosos será necesario que la familia acuda a un centro de atención primaria. Asimismo, en caso de duda o sospecha, puede hacer una consulta personalizada a la Asociación Contra la Anorexia y la Bulimia, desde donde podremos orientar y resolver las dudas y preocupaciones que tenga la familia. 


Guías para familias


 


¿Qué le pasa? Guía para familias
Guía básica para padres y madres sobre TCA
Guía Clínica sobre Trastornos de la Conducta Alimentaria
Guía para padres y docentes sobre seguridad y uso responsable de las TIC (internet, móvil y videojuegos)
 
 

¿Cómo puedes explicar a tus hijos qué son los trastornos de la conducta alimentaria?


 


Infórmese sobre los trastornos de la conducta alimentaria y sobre el tratamiento de éstos (ver el apartado de los TCA). Lo repetimos a menudo porque es realmente útil tener información técnica y concreta sobre la enfermedad. Conocer los trastornos alimentarios nos permitirá entender qué le pasa a nuestro hijo o hija, cómo se siente, qué piensa, qué angustias tiene, etc. Tener conocimiento sobre la enfermedad también nos facilitará hacer un ejercicio de empatía con nuestro hijo/a y sentirnos un poco más cerca de él/ella. Por otra parte, estar informados sobre el trastorno alimentario rebajará el nivel de incertidumbre porque podremos anticipar situaciones propias de la enfermedad y estar mejor preparados.

domingo, 12 de septiembre de 2021

SÍNDROME POSTVACACIONAL

 El síndrome postvacacional produce una sensación de tristeza, apatía, falta de energía o motivación al incorporarnos a nuestro trabajo o rutina diaria tras acabar el periodo de vacaciones.

Las personas más propensas a sufrir el síndrome postvacacional son aquellas que tienen una menor resistencia ante la frustración, los trabajadores que disfrutan de vacaciones más largas, trabajan en un entorno desagradable, no les gusta su trabajo, se consideran poco valorados por sus superiores o tienen un mal jefe.

Qué es el síndrome postvacacional

El síndrome postvacacional no es una patología como tal, sino un “trastorno adaptativo”. La persona que lo sufre tiene una sintomatología similar al estrés, cuando al final de un periodo de descanso más extenso de lo habitual, le cuesta   adaptarse  a la rutina o el regreso a su vida laboral.


Cómo se manifiesta

Sus síntomas pueden variar de tipología e intensidad según sea la persona, su entorno y sus responsabilidades u obligaciones, pero por lo general el síndrome postvacacional se caracteriza por un cuadro de características comunes al estrés y/o ansiedad  tales como:

       Bajo estado de ánimo.

       Decaimiento.

       Apatía.

       Ansiedad

       Falta de energía.

       Sensación de hastío.

       Percepción de no ser capaz de adaptarse de nuevo al entorno laboral.

Cuáles son sus efectos

Cualquier cuadro de estrés disminuye considerablemente la calidad de vida y el rendimiento de quien lo padece. Sin embargo, el síndrome postvacacional no suele durar más de 2 ó 3 de semanas.

Muy pocos casos precisan ayuda profesional, pero en ocasiones la presión de la vuelta al trabajo y/o a la rutina diaria puede causar  estrés agudo con todos los signos que lo caracterizan: malestar, ansiedad, depresión, palpitaciones, sudoración, hiperventilación, taquicardias, temblores, cambios de humor, etc.

 Si estos síntomas debidos a los cambios adaptativos se perpetúan más allá de un mes, pueden dar lugar a un verdadero síndrome de ansiedad generalizada   o un estrés crónico . Si ésto ocurre, es conveniente ponerse en manos de un profesional.

Consejos para combatirlo

Lo mejor para combatir el síndrome postvacacional es prevenirlo y asi evitaremos su aparición .Para ello, pueden llevarse a cabo algunas conductas como:

       Lo más importante es reservar unos días al final de nuestras vacaciones para nuestra adaptación y programar el regreso a casa de forma anticipada y relajada.

       No volver de las vacaciones justo el día anterior a la vuelta al trabajo, sino varios días antes. Esto nos permite prepararnos física y mentalmente para el retorno a la actividad laboral.

       También es recomendable reanudar las actividades extralaborales para adaptarlas lo antes posible a la rutina típica del periodo laboral y hacer ejercicio físico para mantenerse activo durante las vacaciones.

       Adaptar los horarios a los habituales de forma suave y progresiva. Por ejemplo: podemos ir adelantando poco a poco la hora de acostarnos y levantarnos una semana antes del regreso al trabajo, para que después la incorporación laboral no nos cueste tanto.

       No acometer nuestras actividades habituales de forma brusca e intensa, sino dándonos tiempo para adaptarnos a la nueva situación y programarlas a lo largo del día en función del nivel de energía y humor que tengamos.

        Mantener una buena alimentación y unos hábitos saludables durante  las vacaciones también  puede ayudar.

       Tomarse con calma la vuelta a la rutina también es un factor clave. Se debe evitar, en la medida de lo posible, el estrés en el trabajo.

 Para superar las molestias derivadas de una mala adaptación al cambio de vida que supone el regreso de las vacaciones, también podemos seguir  algunas pautas:

       Empezar de manera gradual con la intensidad del trabajo, intentando realizar si es posible , aquellas tareas que nos resulten más agradables.

       No llevarse trabajo a casa.

       Aprovechar los tiempos de descanso para realizar alguna actividad agradable, para las relaciones sociales o familiares.

       Dormir adecuadamente y mantener horarios regulares tanto en las rutinas diarias como en las horas de acostarse y levantarse.

       Practicar la relajación de forma regular para ayudarnos a eliminar pensamientos que puedan darnos ansiedad.

En definitiva, lo más importante es hacer que el cambio de las vacaciones al trabajo sea lo menos brusco posible y afrontar con actitud positiva la vuelta a la rutina para ayudarnos a superar la falta de motivación  que supone “la vuelta a la realidad” después de las vacaciones.

 

 

lunes, 6 de septiembre de 2021

TODO SOBRE LA CISTITIS O INFECCIÓN DE ORINA

 


Seguir una alimentación saludable y equilibrada, así como una correcta hidratación, puede ayudar a prevenir la cistitis o infección de orina. En el caso de haber desencadenado la cistitis, será importante saber que alimentos deben evitarse, ya que aumentan la sintomatología.

La cistitis es la inflamación aguda de la vejiga urinaria que se produce generalmente por gérmenes de la flora intestinal. Principalmente es producida por la bacteria E. Coli (80% de los casos) que alcanza la vejiga por vía ascendente desde el meato urinario y por ello es más habitual en mujeres.

¿Cuáles son los síntomas de cistitis?

  • Dolor al orinar
  • Escozor
  • Orinar muy frecuentemente (polaquiuria)
  • Dolor suprapúbico
  • Urgencia y/o incontinencia urinaria
  • Cambio en el color y olor de la orina (muy característicos)
  • Hematuria sangre en orina en algunas ocasiones

¿Cuáles son las causas de la cistitis?

Existen diferentes causas que predisponen a la infección:

  • Causas que no se pueden evitar: la propia anatomía femenina, micción anormal, menopausia …
  • Causas que se pueden evitar: el tipo de alimentación, una adecuada higiene de los genitales, control de estrés, las altas temperaturas y el ambiente húmedo son dos condiciones que propician el desarrollo de infecciones de orina.

Por eso en verano es más habitual que se produzcan cistitis, por ejemplo, al llevar el bañador húmedo durante mucho tiempo. Así mismo, seguir una buena alimentación puede ayudar a prevenir la cistitis.

Prevenir la cistitis con una buena alimentación

Una alimentación inadecuada puede ser una de las causas que desencadenen la cistitis. Es por ello que será importante seguir una alimentación saludable y equilibrada para que el sistema inmune funcione de la mejor manera posible

La alimentación debe ser rica en antioxidantes y nutrientes que participan en el proceso inmunológico como vitamina C, vitamina D, folatos, selenio, hierro, zinc, cobre… Pero, no se trata sólo de qué alimentos debes tomar, sino también, de cuáles debes evitar.

Cistitis

Alimentos recomendados para evitar la cistitis

En primer lugar, hay que tener en cuenta que una adecuada hidratación es indispensable para prevenir infecciones en las vías urinarias. Si mantienes el conducto urinario en continuo funcionamiento, tendrás menos probabilidad de que las bacterias sean capaces de ascender a la vejiga.  Pese a que las últimas recomendaciones indican beber según la sensación de sed, es recomendable beber al menos 1,5 litros de agua al día.

Por otro lado, existen una serie de alimentos que pueden ayudar a prevenir la infección de orina:

  • Arándanos rojo: la ingesta habitual de arándanos ayuda a prevenir las infecciones de orina; los estudios clínicos aceptan que el ácido hipúrico y la proantocianidina que contienen reducen la capacidad de la bacteria E. Coli para adherirse al epitelio de la vejiga. Sin embargo, no se considera en sí mismo un tratamiento de la cistitis.
  • Frutas: consumir 3 piezas de fruta al día, una de ellas en debe ser rica en vitamina C (naranja, mandarina, kiwi, fresas…).
  • Hortalizas y verduras: consumir 2 raciones al día, una de ellas en debe ser cruda, en forma de ensalada para mantener todas las vitaminas y antioxidantes.
  • Cereales y tubérculos: consumir diariamente, preferentemente integrales ya que contienen más vitaminas y minerales.
  • Legumbres: consumir 2 o 3 veces a la semana por su gran aporte en antioxidantes, fibra, vitaminas y minerales.
  • Lácteos: se pueden consumir 2 o 3 raciones al día (si existe buena tolerancia). Los productos fermentados como el yogur el queso o el kéfir ayudan a reforzar el sistema inmune.
  • Pescado: consumir pescado 3 o 4 veces a la semana por su aporte en grasas antiinflamatorias Omega3.
  • Huevo: consumir 3 o 4 huevos a la semana. Los huevos proporcionan proteínas de alta calidad.
  • Carnes: se aconseja un consumo moderado de carnes, potenciando el uso de aves, conejo… En el caso de la carne roja es suficiente 1 día a la semana.
  • Frutos secos: se aconseja un consumo de 4 a 7 raciones a la semana. Un puñado de almendras, avellanas… naturales o tostadas.
  • Aceite de oliva virgen extra: consumir de 4 a 6 cucharadas soperas al día. Su alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico) y poliinsaturados (ácido linoleico) le otorgan propiedades antioxidantes.
  • Alimentos de temporada: al ser recogidos en el momento óptimo de maduración su contenido en nutrientes es mayor y con ello aportan mayor protección.

Alimentos que no debes comer si tienes cistitis

Son varios los estudios realizados en la última década para saber qué alimentos empeoran los síntomas de la cistitis. Por ello, si se padece la infección, es preferible evitar aquellos alimentos que irritan la vejiga:

  • Bebidas alcohólicas
  • Bebidas con gas
  • Bebidas que contienen edulcorantes o azúcar
  • Café y otras bebidas con cafeína, como el té
  • Zumos y bebidas cítricas
  • Alimentos picantes y ácidos
  • Vinagre
  • Glutamato monosódico (MSG)
  • Alimentos procesados ricos en grasas y azúcares (pizza, hamburguesas, snacks, chucherías, refrescos, salsas grasas, chocolate…)
  • Tomate y sus derivados, cebolla, pimientos picantes y rábanos picantes.
  • Frutas cítricas como el pomelo, naranja, piña, limón, plátano y cualquier zumo de estas
  • Nueces.

Si a pesar de eliminar todos estos alimentos que empeoran los síntomas, continúas con molestias, entonces hay que identificar cuál es el alimento desencadenante. Para ello, se recomienda que el paciente apunte a diario los alimentos que ha comido, la cantidad, el momento del día y los síntomas o molestias padecidos y lo consulte con su médico.

Lo que debes saber…

  • La alimentación debe ser rica en antioxidantes y nutrientes que participan en el proceso inmunológico como vitamina C, vitamina D, folatos, selenio, hierro, zinc, cobre… para un buen sistema inmunológico y un buen estado de salud, y esto incluye las infecciones uriunarias.
  • No debemos olvidar que algunos alimentos predisponen a las infecciones, porque empeoran el sistema inmune, como alimentos ultraprocesados ricos en azúcares y grasas: snacks, bollería, bebidas azucaradas, embutidos, comida precocinada…; consumir alcohol y fumar. También empora el sistema inmunológico no dormir suficiente (entre 7-8h diarias) y de manera descansada, y ser sedentario.
  • La ingesta continuada de arándano se acepta como un preventivo, pero no como tratamiento, de las infecciones del tracto urinario, principalmente en mujeres y pacientes con cateterismos continuos, ya que las sustancias que contienen reducen la capacidad de la E. Coli para adherirse al epitelio de la vejiga
          Pag. de referencia, mapfre salud.

miércoles, 25 de agosto de 2021

RESISTENCIA A ANTIBIÓTICOS

 

¿Qué es la resistencia a los antibióticos y cómo se propaga?

El descubrimiento del primer antibiótico a mediados del siglo XX cambió el rumbo de la medicina moderna, que pudo así comenzar a tratar la mayoría de las infecciones bacterianas, tanto en los seres humanos como en los animales.

Hoy por hoy, el desarrollo de bacterias resistentes a este tipo de medicamentos constituye una de las amenazas más serias para la salud pública; las bacterias multirresistentes causan 33.000 muertes al año en Europa y generan un gasto sanitario adicional de unos 1.500 millones de euros.

El uso excesivo e inadecuado de los antibióticos es una de las principales causas de este problema en el que todos tenemos parte de responsabilidad. La solución también está en manos de todos. Tú tienes algo que aportar! Haz que los antibióticos sigan funcionando.


Las bacterias multirresistentes causan 33.000 muertes al año en Europa y generan un gasto sanitario adicional de 1.500 millones de euros anuales

 

Imagina un mundo sin trasplantes ni cirugías

Como consecuencia del uso incorrecto, los antibióticos están perdiendo eficacia a un ritmo que impensable hace tan sólo cinco años. Si seguimos consumiendo antibióticos al ritmo actual, Europa podría sufrir un retroceso a la era anterior a los antibióticos, cuando una infección bacteriana corriente, como una neumonía, podía suponer una sentencia de muerte.

Los logros de la medicina moderna están en peligro: sin antibióticos eficaces para la atención y prevención de las infecciones, el éxito de tratamientos como el trasplante de órganos, la quimioterapia o la cirugía se vería comprometido. Si no solucionamos este problema, en el año 2050 los expertos prevén un total de 40.000 muertes anuales por infecciones que antes eran fácilmente curables.

Antibióticos y animales

Los animales portan determinados microorganismos que pueden ser transferidos desde éstos al hombre. Las enfermedades que se contagian a través de este proceso se denominan ‘zoonosis’. Los antibióticos son herramientas esenciales para su tratamiento y control; proteger la salud de los animales contribuye, por lo tanto, a proteger nuestra propia salud. La salud animal es, además, fundamental para la obtención de alimentos sanos y seguros para el consumo humano. Sin antibióticos eficaces para el tratamiento de las infecciones en animales está en riesgo la obtención de estos alimentos.

 

Lo que tú puedes hacer para que los antibióticos sigan funcionando

Recuerda que usarlos incorrectamente representa un riesgo

El uso inadecuado de los antibióticos en personas y animales puede hacer que las bacterias se vuelvan resistentes a futuros tratamientos

Toma antibióticos sólo cuando te los recete el médico

Sigue siempre sus recomendaciones sobre cuándo y cómo usarlos. Completa el tratamiento prescrito y, si sobran, no los guardes ni los compartas con otras personas.

No olvides que no son eficaces contra resfriados ni gripe

Los antibióticos sólo son eficaces para combatir infecciones bacterianas, no curan infecciones causadas por virus. No son analgésicos y no alivian el dolor o la fiebre.

El veterinario de tu mascota es quien decide su tratamiento

Sigue siempre sus consejos y no mediques a tu mascota con los antibióticos que tienes en casa. La automedicación también es peligrosa para los animales.

Más vale prevenir

Entre los factores que aceleran el proceso de resistencia a los antibióticos, no sólo destaca el mal uso de estos fármacos, sino también las deficiencias en materia de prevención y control de infecciones. Todos podemos adoptar medidas para reducir el impacto de este fenómeno y limitar su propagación.

Para ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda:

  • lavarse las manos con frecuencia

  • practicar una buena higiene de los alimentos

  • evitar el contacto directo con personas enfermas

  • cumplir puntualmente con el calendario de vacunas

Si eres trabajador sanitario o farmacéutico puedes contribuir a evitar infecciones:

  • asegurándote de que las manos, los instrumentos y el entorno estén debidamente limpios

  • manteniendo al día los calendarios de vacunas de tus pacientes

  • en caso de sospecha de infección bacteriana, realizando los cultivos y ensayos pertinentes

  • recetando y dispensando antibióticos solo cuando sean realmente necesarios

  • recetando y dispensando el antibiótico indicado, con la posología correcta y la duración que corresponda

Si trabajas en el sector agrícola puedes contribuir:

  • velando por que los antibióticos administrados a los animales —incluidos los animales de compañía y los destinados a la producción de alimentos— sólo se utilicen para el tratamiento de enfermedades infecciosas y siempre bajo supervisión veterinaria

  • vacunando a los animales con miras a reducir la necesidad de antibióticos e ideando métodos alternativos para su uso en la producción de plantas

  • promoviendo y aplicando buenas prácticas en todas las etapas de la producción y el procesamiento de alimentos, tanto de origen animal como vegetal

  • adoptando sistemas sostenibles con niveles mejorados de higiene, bioseguridad y manejo de los animales sin estrés

  • aplicando los patrones internacionales para el uso responsable de los antibióticos, establecidos por la OIE, la FAO y la OMS

Los riesgos de la automedicación

Muchas enfermedades invernales pueden tener los mismos síntomas, pero tal vez no requieran el mismo tratamiento. Si te han recetado un antibiótico para una enfermedad anterior y te has recuperado bien, puede ser tentador utilizar el mismo antibiótico cuando se presentan síntomas similares. Sin embargo, sólo un médico que te haya atendido puede determinar si una enfermedad invernal requiere tratamiento con antibióticos.

La toma de antibióticos para combatir los resfriados y la gripe no te beneficiará. Además, los antibióticos pueden provocar desagradables reacciones adversas como diarrea, náuseas o erupción cutánea. Tomar antibióticos para combatir infecciones bacterianas leves, como rinosinusitis, dolor de garganta, bronquitis o dolor de oídos es, a menudo, innecesario ya que en la mayoría de los casos nuestro sistema inmunitario es capaz de vencer tales infecciones. La mayor parte de las enfermedades invernales mejoran al cabo de dos semanas. Si los síntomas persisten, es importante consultarlo con el médico.



domingo, 22 de agosto de 2021

La importancia de la alimentación en el desarrollo y tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal

      La importancia de la alimentación en el desarrollo y tratamiento de La enfermedad inflamatoria intestinal 


      Estudios recientes ya son concluyentes sobre cómo influye nuestro tipo de alimentación y forma de cocinar los alimentos en el desarrollo de la enfermedad inflamatoria intestinal en aquellas persona con alguna predisposición genética a desarrollarla.

     La enfermedad inflamatoria intestinal incluye un grupo de enfermedades crónicas que, además de afectar al intestino y a otros órganos, se han relacionado con la nutrición por diferentes vías.

   Con  la denominación de enfermedad inflamatoria intestinal (EII) se agrupan distintos procesos inflamatorios crónicos, cuya etiología es desconocida. Entre esos procesos destacan la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa

   La enfermedad de Crohn afecta fundamentalmente al íleon terminal, al colon y al ano, mientras que la colitis ulcerosa se localiza básicamente en el recto y en el colon distal, si bien puede extenderse proximalmente a todo el colon


       La colitis ulcerosa es una enfermedad inflamatoria localizada fundamentalmente en el intestino grueso, cuyo inicio tienen lugar en el recto, donde da lugar a la denominada proctitis ulcerosa. A partir de ahí el proceso inflamatorio se extiende de forma continua y simétrica pudiendo afectar a otros segmentos del colon y generando las denominadas proctosigmoiditis, colitis ulcerosa izquierda, colitis ulcerosa extensa y pancolitis ulcerosa. La afectación está limitada a la mucosa y submucosa intestinal, sin dañar la capa muscular.

   La  enfermedad de Crohn puede estar localizada en cualquier parte del tubo digestivo, desde la boca hasta el ano, aunque normalmente suele aparecer en íleon distal y colon ascendente. El proceso inflamatorio es discontinuo y asimétrico. A diferencia de la colitis ulcerosa  donde la inflamación es de tipo ulcerativo, en la enfermedad de Crohn el proceso inflamatorio es de tipo granulomatoso y transmural, afectando en grados variables a toda la pared intestinal, lo que puede acarrear estenosis y fístulas intraabdominales o perianales, así como abscesos.




           Ambas enfermedades suelen evolucionar en brotes o recidivas de gravedad variables seguidos de períodos de remisión; hay que resaltar que su curso es impredecible.
         Casi el 50%de los pacientes presenta un brote de actividad al año.
 Además de los factores genéticos, hay factores desencadenantes adicionales, los denominados precipitantesambientales y los cofactores de la enfermedad

               La flora intestinal es un requisito, y posiblemente un factor central, para el desarrollo de enfermedad inflamatoria intestinal

       Entre los desencadenantes ambientales de la enfermedad inflamatoria intestinal se ha valorado el posible papel que puede tener la alimentación.

        Desde el punto de vista clínico, la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa se caracterizan por la presencia de diarrea, dolor abdominal, pérdida de peso, hemorragia rectal y fiebre, síntomas estos que presentan distinta intensidad en una y otra afección. Así, mientras que en la enfermedad de Crohn el dolor abdominal es un síntoma constante, en la colitis ulcerosa predomina las hemorragias.

     Las principales complicaciones son el megacolon tóxico, la perforación del colon en la colitis ulcerosa y las fisuras , fístulas y estenosis en la enfermedad de Crohn.

      



      La enfermedad inflamatoria y la nutrición 


        Existe diferente  incidencia de enfermedad inflamatoria intestinal en relación con distintos hábitos dietéticos poblacionales, lo que sugiere que algunos nutrientes pueden tener un papel importante en el desarrollo de la enfermedad.

        El consumo frecuente de alimentos ultraprocesados se asocia a enfermedad intestinal Se define como ultraprocesado a todo alimento y bebida envasados y formulados que contienen  aditivos alimentarios, saborizantes o colorantes artificiales u otros ingredientes químicos. Las categorías incluyeron carne procesada, cereales fríos para el desayuno, diversas salsas, refrescos y bebidas de frutas, al igual que alimentos azucarados refinados, tales como caramelos, chocolate, mermelada, gelatina y galletas.

        Cuantos más alimentos ultraprocesados consuman las personas mayor será su riesgo de desarrollar una enfermedad intestinal inflamatoria. No se han identificado como factores de riesgo alimentos como las carnes , lácteos , alimentos con almidón, frutas , verduras y legumbres.

        Puede  que no sea el alimento en sí el que conlleve el riesgo, sino la forma en que se procesa". Por ejemplo, se ha visto que existe  un mayor riesgo cuando se consumen alimentos fritos. Esto incluye muchos alimentos precocinados, como las papas fritas o los nuggets de pollo. 

    Los aditivos también pueden ser responsables Un consumo elevado de sal, como el que se produce al comer aperitivos salados,  no se asoció a un mayor riesgo de enfermedad inflamatoria intestinal. Es posible que los aditivos, como los emulsionantes y los conservantes, desempeñen un papel muy importante en el desarrollo de la enfermedad inflamatoria .No sorprende que surjan problemas de salud "cuando ahora se introducen en los alimentos productos químicos que el cuerpo nunca ha visto, sólo para hacerlos más duraderos o para que tengan menos grasa". Los diabetólogos y expertos en nutrición subrayan que entre los alimentos ultraprocesados no solo se encuentran los que se consideran poco saludables desde el principio, como la pizza preparada o los bocadillos grasos, sino también los que se promocionan como saludables, como los productos bajos en grasa o light, que en última instancia solo adquieren las propiedades deseadas mediante un procesamiento especial de los productos de partida o aditivos.

    El riesgo de desarrollar enfermedad intestinal inflamatoria es 1,82 veces mayor si se ingerían más de 5 raciones diarias de alimentos muy procesados. 

   En la enfermedad de Crohn el riesgo se multiplicó por 4,5 en el caso de las porciones  fuesen ≥ 5 y por 1,45 en el de la colitis ulcerosa, en comparación con las personas que comen  menos de un alimento altamente procesado al día. 

     El  riesgo también se detectó para los grupos individuales de alimentos procesados, como platos de carne, refrescos, alimentos endulzados con azúcar refinado y alimentos salados.

    Ya no se presta atención únicamente a los micronutrientes y macronutrientes  por ejemplo, a la cantidad de proteínas, carbohidratos o grasas que contienen los alimentos.

      También se sabe que los edulcorantes artificiales, por ejemplo, hacen que el intestino sea más permeable. Por favor coman lo que comía su abuela  eso es lo que nos recomiendan los científicos.

      Se sabe que una dieta de tipo occidental, típicamente rica en proteínas, grasas, sal y azúcar, pero baja en frutas, verduras y fibra, está asociada a un mayor riesgo de enfermedad intestinal inflamatoria. 


      ­ La intervención nutricional parece tener un efecto terapéutico primario  .


      El desarrollo de malnutrición en los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal ocurre en gran medida como consecuencia de la respuesta inflamatoria local y sistémica. En este sentido, la inflamación origina un estado de ineficacia de absorción  de los nutrientes caracterizado por disminución de la síntesis  de proteínas, particularmente en el sistema de los músculos y los huesos  unido a una mayor destrucción de proteínas. 

    La malnutrición es debida fundamentalmente a la anorexia de los pacientes y a la restricción de la ingesta alimentaria que realizan tratando de aliviar los síntomas intestinales  , como dolor abdominal                                                 En la enfermedad de Crohn, los brotes de actividad suelen ser más crónicos y menos intensos, lo que hace que la malnutrición se instaure de forma insidiosa , más lenta y sea de tipo mixto, es decir falta de calorías y proteínas. 

    La colitis ulcerosa se caracteriza por brotes agudos de mayor intensidad, lo que se traduce en que la malnutrición, de predominio proteico visceral, se desarrolle de forma más rápida.

       

        En los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal, las deficiencias de micronutrientes con actividad antioxidante (carotenos, vitaminas A, C y E, selenio y cinc) son particularmente intensas y evidentes.

        Si bien la deficiencia de micronutrientes se manifiesta clínicamente en muy pocas ocasiones, sus consecuencias son relevantes. En este sentido, es de sobra conocido que la deficiencia de micronutrientes, antioxidantes disminuye las defensas frente al estrés en ciertas patologías en las que éste se encuentra claramente aumentado.

        La malabsorción de sales biliares en el íleon distal puede generar esteatorrea, malabsorción de vitaminas liposolubles y mayor eliminación fecal de ciertos minerales. En concreto, la deficiencia más frecuente de vitaminas liposolubles es la deficiencia de vitamina D. En  pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal, la frecuencia de fenómenos tromboembólicos está aumentada.

     Los  pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal, y especialmente con enfermedad de Crohn,   presentan un retraso del crecimiento, cuyo origen es de carácter multifactorial. Está implicada la actividad inflamatoria de la enfermedad, la desnutrición persistente y el tratamiento con glucocorticoides.



        Terapia nutricional y enfermedad inflamatoria intestinal

      Es importante la  terapia nutricional   en el tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal. Los objetivos nutricionales en esta enfermedad consisten en mantener o recuperar un estado nutricional correcto, ya que tanto la colitis ulcerosa como la enfermedad de Crohn son procesos con un elevado estado de desnutricion 

     Se debe hacer un seguimiento de la ingesta alimentaria y monitorizar sistemáticamente los indicadores nutricionales necesarios para detectar las deficiencias nutricionales asociadas a cada una de las situaciones que se acaban de comentar y evaluar la eficacia de la intervención terapéutica.

     Hasta  la fecha no se dispone  de evidencia científica de que algún alimento concreto se asocie con recidivas de la enfermedad, por lo que al paciente con enfermedad inflamatoria intestinal debe aconsejársele que siga una dieta libre. Se ha comprobado que casi la mitad de los enfermos con colitis ulcerosa tienen ideas preconcebidas respecto a la alimentación; en este sentido, es frecuente que asocien los productos lácteos y los alimentos ricos en fibra con una agudización de la enfermedad, creencias éstas que no han podido ser demostradas, pero que, sin embargo, sí han originado una mayor pérdida de densidad ósea 

     Hoy  por hoy, la dieta absoluta como tratamiento primario de la enfermedad de Crohn o de la colitis ulcerosa está desaconsejada. No obstante, si el brote de actividad se complica y aparece el megacolon tóxico, la dieta absoluta es una medida que obligatoriamente hay que pautar.Las principales recomendaciones dietéticas aplicables a pacientes con brote agudo moderado o grave que se encuentren ingresados son las siguientes:

       ­ La dieta contendrá inicialmente alimentos de fácil digestión y absorción, evitándose la fibra insoluble y los lácteos, a excepción del yogur.

­ A medida que se produzca una mejora en el apetito y en los síntomas digestivos del enfermo, se intentará introducir una alimentación rica en proteínas y con suficiente energía, adaptada obviamente a la tolerancia y a las preferencias alimentarias del paciente.Los suplementos orales pueden ser necesarios en algunos pacientes con objeto de completar su ingesta energética y proteica.  En los pacientes que no estén ingresados, el principal consejo dietético ha de centrarse en la necesidad de que ingieran una alimentación rica en proteínas, y con las calorías suficientes para mantener o restaurar el peso corporal, y en el caso de niños y adolescentes, permitir un adecuado crecimiento.

     Un grupo de alimentos que resulta especialmente controvertido en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal es el de los productos lácteos. Se ha comprobado que algunos pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal presentan también deficiencia de lactasa, pero dicha deficiencia no es mayor en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal que en población general. Usualmente los sujetos con deficiencia de lactasa toleran mejor el yogur que la leche, ya que el primero posee menos cantidad de lactosa que el segundo.



        La enfermedad inflamatoria intestinal y su relación con la flora intestinal.


     Si se parte de la base de que la enfermedad inflamatoria intestinal se desarrolla como respuesta a la flora intestinal, la modificación de dicha flora podría tener efectos terapéuticos. En este punto entrarían en juego los probióticos y los prebióticos, que se convertirían así en recursos terapéuticos útiles para influir en el complejo ecosistema bacteriano del intestino, sin los efectos adversos propios de los antibióticos. En relación con los probióticos, se han llevado a cabo estudios con la mezcla de  4 cepas de lactobacilos (Lactobacillus casei, L. plantarum, L. acidophilus y L. delbrueckii subesp. bulgaricus), 3 cepas de bífidobacterias (Bifidobacterium longum, B. breve y B. infectis) y una cepa de Streptococcus salivarius subesp. termophillus. Los estudios preliminares sugieren que este preparado es efectivo para mantener la remisión en pacientes con colitis ulcerosa, aunque se requieren nuevos y mejores estudios para aportar evidencia científica que corrobore la utilidad de estos preparados.

     Otro  camino para promover el crecimiento de bacterias probióticas es la ingestión de componentes dietéticos que favorezcan su desarrollo. Se trata de los denominados prebióticos, que, junto con algunos tipos de fibra fermentable no alimentaria (semillas de Plantago ovata) y precursores de ácidos grasos de cadena corta, podrían contribuir a la reparación de la mucosa del colon y del intestino delgado distal, ya que estos ácidos grasos, además de ser nutrientes específicos del epitelio intestinal, disminuyen la inflamación. Al mismo tiempo, la composición de la flora colónica es modulada por los prebióticos, disminuyendo el pH intraluminal y favoreciendo la proliferación de bacterias acidolácticas probióticas e inhibiendo la de otras, incluidas probablemente algunas con actividad patógena.

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