La parálisis facial es una condición que afecta los músculos de un lado de la cara, causando una parálisis temporal de esos músculos. Esta parálisis se produce debido a un problema con el nervio facial, también conocido como nervio craneal VII, que es el encargado de controlar los movimientos de los músculos faciales. La parálisis facial es a menudo unilateral, lo que significa que solo un lado de la cara se ve afectado.
Síntomas de la parálisis facial
Los signos y síntomas de la parálisis de Bell (como también se le conoce) aparecen de repente y pueden incluir:
- Comienzo repentino de debilidad leve a parálisis total de un lado de la cara, que puede ocurrir en cuestión de horas o días.
- Caída de un lado de la cara y dificultad para hacer expresiones faciales, como cerrar un ojo o sonreír.
- Babeo.
- Dolor de mandíbula o dentro o detrás de la oreja del lado afectado.
- Aumento de sensibilidad al sonido en el lado afectado.
- Dolor de cabeza.
- Pérdida del sentido del gusto.
- Producción excesiva o escasa de lágrimas y saliva.
Causas de la parálisis facial
La parálisis facial puede ser causada por diversas razones, aunque la exacta no siempre está clara.
- Daño o hinchazón del nervio facial: El nervio facial lleva señales del cerebro a los músculos de la cara. Si este nervio se daña o se inflama, puede provocar parálisis facial.
- Daño al área del cerebro que envía señales a los músculos faciales: En algunos casos, la parálisis facial puede estar relacionada con problemas en el cerebro que afectan la función de los músculos faciales.
- Debilidad de los músculos faciales: Esto puede ocurrir en enfermedades neurológicas como la miastenia gravis o algunas miopatías y distrofias musculares.
- Infecciones virales: La parálisis de Bell, también conocida como parálisis facial periférica aguda de causa desconocida, a menudo está relacionada con una inflamación del nervio facial después de una infección viral. Los virus asociados incluyen el herpes labial, herpes genital, varicela, culebrilla, mononucleosis infecciosa, citomegalovirus, enfermedades respiratorias, sarampión alemán, paperas, gripe e incluso la enfermedad de manos, pies y boca.
Rehabilitación y fisioterapia en la parálisis facial.
El tratamiento de fisioterapia para la parálisis facial es fundamental porque ayuda a restaurar la función y movilidad de los músculos faciales, reduce la rigidez y acelera el proceso de recuperación. Para ello, en un primer paso, se evalúa detalladamente por parte del fisioterapeuta todo lo relativo en cuanto a gestos expresivos y mímica facial del paciente. De este modo, nos permite diagnosticar y establecer un plan de tratamiento personalizado basado en la funcionalidad de la musculatura facial afectada.
Los tratamientos de fisioterapia más empleados en la parálisis facial son:
Uso de calor para proporcionar un efecto térmico que relaje la musculatura facial.
Ejercicios específicos para fortalecer y mejorar la coordinación de los músculos faciales, como sonreír, lanzar besos, y fruncir el ceño, son fundamentales para mantener la movilidad y fuerza muscular.
Los masajes faciales no solo estimulan la circulación sanguínea y reducen la tensión muscular, sino que también relajan y preparan los músculos para una mejor respuesta a otros tratamientos.
Métodos como el de Rood, que utiliza la estimulación sensitiva para favorecer la contracción muscular, complementan los ejercicios y masajes en el tratamiento.
Como fisioterapeutas también enseñamos a los pacientes sobre cómo cuidar su rostro durante la recuperación y proteger sus ojos, además de ofrecer apoyo emocional y motivación, elementos clave para un tratamiento efectivo.
Programa de ejercicios para la parálisis facial.
Se recomienda llevar a cabo un programa de ejercicios para mejorar los síntomas de la parálisis facial. Estos ejercicios consisten en realizar una serie de gestos faciales como levantar las cejas, fruncir el ceño o sonreír con los labios cerrados.









