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domingo, 12 de diciembre de 2021

ENFERMEDAD DE CROHN

La enfermedad de Crohn es una enfermedad crónica que causa inflamación en el tracto digestivo. Puede afectar cualquier parte de este tracto, que va desde su boca hasta su ano. Pero, en general, afecta el intestino delgado y el comienzo del intestino grueso.

La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria intestinal. La colitis ulcerosa y la colitis microscópica son otros tipos comunes de este trastorno.

No se conoce la causa de la enfermedad de Crohn. Los investigadores piensan que una reacción autoinmune puede ser una de las causas. Una reacción autoinmune ocurre cuando su sistema inmunitario ataca las células sanas de su cuerpo. La genética también puede tener un rol, ya que la enfermedad de Crohn puede darse en familias.

El estrés y el consumo de ciertos alimentos no causan la enfermedad, pero pueden empeorar sus síntomas.

Hay ciertos factores que predisponen a padecer esta enfermedad:

       Antecedentes familiares de la enfermedad: Tener un padre, un hijo o un hermano con la enfermedad lo pone en mayor riesgo

       Fumar puede duplicar su riesgo de desarrollar enfermedad de Crohn

       Ciertos medicamentos como antibióticos, píldoras anticonceptivas y medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como la aspirina o el ibuprofeno: Estos pueden aumentar ligeramente sus posibilidades de desarrollar Crohn

       Una dieta alta en grasas también puede aumentar ligeramente su riesgo de enfermedad de Crohn

SÍNTOMAS

Los síntomas de la enfermedad de Crohn pueden variar, dependiendo de dónde y qué tan grave sea su inflamación. Los síntomas más comunes incluyen:

       Diarrea

       Calambres y dolor abdominal

       Pérdida de peso

Otros posibles síntomas son:

       Anemia: Afección en la que tiene menos glóbulos rojos de lo normal

       Enrojecimiento o dolor en los ojos

       Fatiga

       Fiebre

       Dolor o sensibilidad en las articulaciones

       Náuseas o pérdida de apetito

       Cambios en la piel donde aparecen protuberancias rojas y sensibles debajo de la epidermis

El estrés y el consumo de ciertos alimentos, como las bebidas gaseosas y los alimentos ricos en fibra, pueden empeorar los síntomas de algunas personas.

La enfermedad de Crohn puede causar otros problemas, incluyendo:

       Obstrucción intestinal: Un bloqueo en el intestino

       Fístulas: Conexiones anormales entre dos partes dentro del cuerpo

       Abscesos: Cavidad infectada llenas de pus

       Fisuras anales: Pequeñas lesiones en el ano que pueden causar picazón, dolor o sangrado

       Úlceras: Llagas abiertas en la boca, intestinos, ano o perineo

       Desnutrición: Cuando su cuerpo no obtiene la cantidad adecuada de vitaminas, minerales y nutrientes que necesita

       Inflamación en otras áreas del cuerpo como articulaciones, ojos y piel.

DIAGNÓSTICO

Para hacer un diagnóstico, su profesional de la salud puede utilizar:

       Su historia clínica, incluyendo preguntas sobre sus síntomas

       Sus antecedentes familiares

       Hacer un examen físico, incluyendo:

       Verificar la hinchazón en su abdomen

       Escuchar sonidos dentro de su abdomen usando un estetoscopio

       Golpear suavemente su abdomen para verificar la sensibilidad y el dolor y para ver si su hígado o bazo está anormal o agrandado

       Varias pruebas, incluyendo:

       Análisis de sangre y heces

       Colonoscopía

       Endoscopía digestiva alta: Procedimiento en el cual ser utiliza un endoscopio para observar dentro de su boca, esófago, estómago e intestino delgado

       Pruebas de diagnóstico por imágenes como una tomografía computarizada o una serie gastrointestinal superior: Una serie gastrointestinal superior utilizando un contraste y rayos X, que hará que su tracto gastrointestinal superior se vea mejor en una radiografía.



TRATAMIENTO

No hay cura para la enfermedad de Crohn, pero los tratamientos pueden disminuir la inflamación de los intestinos, aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Los tratamientos incluyen medicamentos, reposo intestinal y cirugía. Ningún tratamiento único funciona para todos los pacientes.

Cambiar la dieta puede ayudar a reducir los síntomas.

       Evitar las bebidas carbonatadas

       Evitar las palomitas de maíz, cáscaras de vegetales, nueces y otros alimentos ricos en fibra

       Beber más líquidos

       Consumir comidas más pequeñas con más frecuencia

       Llevar un diario de alimentos para ayudar a identificar los alimentos que causan problemas

Algunas personas también necesitan seguir una dieta especial, como una dieta baja en fibra.

Los médicos tratan la enfermedad de Crohn con medicinas, reposo intestinal y cirugía.

No hay un solo tratamiento que funcione para todos los casos de la enfermedad de Crohn. El tratamiento intenta disminuir la inflamación intestinal, evitar brotes de los síntomas y mantenerlo en remisión.

Medicinas

Muchas personas con la enfermedad de Crohn necesitan tratamiento farmacológico:

Aminosalicilatos. Estas medicinas contienen ácido 5-aminosalicílico (5-ASA), que ayuda a controlar la inflamación, se utilizan en personas recién diagnosticadas con la enfermedad de Crohn que tienen síntomas leves.

Algunos de los efectos secundarios comunes de los aminosalicilatos incluyen:

       diarrea

       dolores de cabeza

       acidez estomacal

       náuseas y vómitos

       dolor en el abdomen

Corticoesteroides. Los corticoesteroides, ayudan a reducir la actividad del sistema inmunitario y disminuyen la inflamación, se usan personas con síntomas moderados a severos.

Los efectos secundarios de los corticoesteroides incluyen:

       acné

       pérdida de masa ósea

       nivel alto de glucosa en la sangre

       presión arterial alta

       mayor probabilidad de tener infecciones

       cambios del estado de ánimo

       aumento de peso

En la mayoría de los casos no suelen utilizarse para el uso a largo plazo.

Inmunosupresores. Estas medicinas reducen la actividad del sistema inmunitario, dando como resultado menos inflamación en el tubo digestivo. Los inmunosupresores se pueden tomar a largo plazo . Estos incluyen:

       6-mercaptopurina

       azatioprina

       ciclosporina

       metotrexato

Los médicos recetan estas medicinas para ayudarle a entrar en remisión o si no responde a otros tratamientos. Es posible tener los siguientes efectos secundarios:

       bajo recuento de glóbulos blancos, lo que puede llevar a una mayor probabilidad de infección

       cansancio

       náuseas y vómitos

       pancreatitis.

Terapias biológicas. Estas medicinas atacan las proteínas producidas por el sistema inmunitario. Cuando se neutralizan estas proteínas, la inflamación en los intestinos disminuye. Las terapias biológicas funcionan rápidamente para ayudarle a entrar en remisión, sobre todo si no responde a otras medicinas. Las terapias biológicas incluyen:

       adalimumab

       certolizumab

       infliximab

       natalizumab

       ustekinumab

       vedolizumab

Otras medicinas, para los síntomas o complicaciones de la enfermedad de Crohn pueden incluir:

       Acetaminofén para el dolor leve. Debe evitar el uso de Ibuprofeno, Naproxeno y Aspirina porque estas medicinas pueden empeorar los síntomas.

       Antibióticos para prevenir o tratar infecciones, como abscesos y fístulas.

       Loperamida para ayudar a retardar o detener la diarrea severa. En la mayoría de los casos, las personas sólo toman esta medicina por periodos cortos de tiempo, ya que puede aumentar la posibilidad de desarrollar megacolon.

Reposo intestinal

Si los síntomas de la enfermedad de Crohn son graves, es posible que deba reposar el intestino durante unos días o varias semanas. El reposo intestinal implica beber sólo ciertos líquidos o no comer ni beber nada. Durante el reposo intestinal, su médico puede:

       pedirle que beba un líquido que contiene nutrientes

       darle un líquido que contiene nutrientes a través de un tubo de alimentación insertado en el estómago o el intestino delgado

       darle nutrición parenteral.

Tal vez tenga que quedarse en un hospital o quizás pueda recibir el tratamiento en su casa. En la mayoría de los casos, los intestinos se curan durante el descanso intestinal.

Cirugía

En ocasiones se debe recurrir a la cirugía como parte del tratamiento para la enfermedad de Crohn. Un estudio encontró que casi el 60 por ciento de las personas necesitaban cirugía antes de los 20 años de tener la enfermedad de Crohn. Aun cuando la cirugía no cura la enfermedad de Crohn, puede tratar las complicaciones y mejorar los síntomas. Los médicos a menudo recomiendan cirugía para tratar:

       fístulas

       sangrado que pone en peligro la vida

       obstrucciones intestinales

       efectos secundarios de medicinas que son un riesgo a la salud

       síntomas cuando las medicinas no mejoran su salud

Los cirujanos pueden hacer diferentes tipos de operaciones para tratar la enfermedad de Crohn.

Resección del intestino delgado. La resección del intestino delgado es una cirugía para extirpar parte del intestino delgado. Cuando se tiene una obstrucción intestinal o un caso grave de la enfermedad de Crohn en el intestino delgado. Hay dos tipos de resección del intestino delgado:

       laparoscópica:  pequeñas incisiones en el abdomen e inserta un laparoscopio a través de ellas. El laparoscopio es un tubo delgado con una pequeña luz y una cámara de video en el extremo. La cámara envía una imagen ampliada desde el interior del cuerpo a un monitor de video, dando al cirujano una vista detallada en primer plano del intestino delgado. El cirujano observa en el monitor mientras inserta herramientas a través de las pequeñas incisiones y elimina la sección dañada o bloqueada del intestino delgado. Anastomosis de los extremos.

       laparotomía: incisión a lo largo del abdomen. El cirujano localiza la sección dañada del intestino delgado y la extirpa. Anastomosis de los extremos.

Colectomía subtotal. Una colectomía subtotal, también llamada resección del intestino grueso, es una cirugía para extirpar parte del intestino grueso. Cuando se tiene una obstrucción intestinal, una fístula o un caso grave de enfermedad de Crohn en el intestino grueso, puede ser necesario que el cirujano le extirpe esa sección del intestino. Hay dos tipos de colectomía subtotal:

       laparoscópica: pequeñas incisiones en el abdomen. Mientras que mira el monitor, el cirujano le quita la sección dañada o bloqueada del intestino grueso. Anastomosis de los extremos.

       laparotomía: incisión a lo largo del abdomen, localiza la sección dañada o bloqueada del intestino grueso y la extirpa. Anastomosis de los extremos.

martes, 7 de diciembre de 2021

PUBALGIA

 La pubalgia es el resultado del uso excesivo y repetido de la sínfisis púbica y puede implicar una interrupción prolongada de la actividad física. Esta dolencia también se conoce como osteítis púbica, ya que hay dolor e inflamación de las estructuras alrededor y sobre la sínfisis púbica.

Qué síntomas provoca

El hueso púbico es un lugar donde se insertan varios músculos, cuyos tendones se inflaman debido al estrés repetitivo en la región de la sínfisis púbica.

Muchos deportistas, futbolistas, carreristas de larga distancia, entre otros, pueden sentir un dolor incómodo en la región cercana a la sínfisis púbica. Normalmente, provocado por sobrecarga, uso excesivo o traumatismo directo que les produce inflamación y dolor.

El dolor solo aumenta en intensidad cuando la enfermedad empeora. El inicio de la pubalgia es insidioso y aumenta progresivamente hasta que se limita el movimiento. Con el paso del tiempo, el dolor que solía concentrarse en la cadera puede migrar a otras partes, como la parte inferior del abdomen y la ingle.

Esta enfermedad se puede confundir fácilmente con otros problemas como hernias inguinales, roturas musculares, infecciones del tracto urinario o tendinitis en los músculos aductores.

Los síntomas son idénticos a los de una distensión muscular, tales como dolor durante la carrera o durante la realización de ejercicios abdominales o sentadillas.

El dolor también puede aparecer en la región abdominal inferior, a veces con irradiación a la parte interna del muslo. Y se puede sentir en la inserción del músculo recto abdominal.

Los movimientos laterales del tronco, asentir con la cabeza, flexiones de cadera y tronco pueden ser dolorosos.

Este dolor empeora con el ejercicio, el esfuerzo o con determinadas posturas, y se puede sentir incluso al subir escaleras.

El dolor también puede irradiarse al perineo (es la parte del cuerpo que da lugar al suelo pélvico y donde se encuentran ubicados el ano y los órganos genitales externos) y los testículos. Puede causar dolor lumbar cuando se asocia con una lesión sacroilíaca.

Qué puede propiciar su aparición

  • Los deportistas suelen estar sometidos a una gran cantidad de entrenamientos, muchas veces sin tener tiempo suficiente para descansar o para un programa de estiramiento adecuado, lo que predispone a la aparición de esta entidad. Por tanto, la falta de estiramientos o los estiramientos inadecuados de los músculos aductores del muslo, sumado al exceso de ejercicios abdominales realizados por los deportistas, puede provocar un desequilibrio muscular en la sínfisis púbica y, en consecuencia, pubalgia.
  • El embarazo también es un factor de riesgo de pubalgia.
  • Por otro lado, existen factores de riesgo que son intrínsecos a cada persona, como anomalías congénitas o adquiridas de la pared abdominal, especialmente en sus localizaciones inferiores, como anomalías del canal inguinal o desigualdades en la longitud de los miembros inferiores que son muy frecuentes, y que generan inestabilidad pélvica.
  • La calidad del suelo y los zapatos utilizados (suelos duros y el uso de zapatos con baja absorción de impactos) también pueden contribuir al desarrollo de pubalgia.

Diagnóstico

El diagnóstico de pubalgia puede retrasarse, dada la gran cantidad de trastornos que afectan a esta región de la cadera, que pueden enmascarar los síntomas de la pubalgia y retrasar su diagnóstico.

En general, el diagnóstico es clínico, siendo confirmado por radiografía de la zona pélvica, al observar la presencia de inestabilidad de la sínfisis púbica en más de 2 mm. La radiografía también revela la presencia de signos de engrosamiento óseo, signo que refleja la presencia de inflamación.

La resonancia nuclear magnética permite el estudio de tejidos blandos.

Tratamiento y prevención

El tratamiento incluye:

  • Reposo,
  • Hielo
  • Antiinflamatorios orales.
  • Compresas de agua tibia (después de la fase aguda) sobre la región, que promueven la vasodilatación, lo que es beneficioso para reducir el dolor y relajar los músculos adyacentes.
  • Ejercicios de estiramiento (cuando ceda el dolor) de los músculos de la región interna del muslo, ejercicios de fortalecimiento abdominal y lumbar, ejercicios de fortalecimiento de aductores, abductores, flexores y extensores de cadera y ejercicios de estabilización del tronco y de la columna vertebral.
  • El regreso a la actividad deportiva puede ocurrir en casos más leves después de tres a cinco días. En casos más graves, el reposo y el tratamiento deben durar de tres semanas a tres meses, y pueden tardar hasta seis meses. Si, después de tres meses, el tratamiento conservador no es efectivo, se debe considerar el tratamiento quirúrgico.

En cuanto a la prevención implica el entrenamiento y la prevención y el tratamiento de todos los factores predisponentes. Los músculos abdominales deben estar bien trabajados y el estiramiento muscular debe realizarse en todos los entrenamientos, con el fin de lograr un correcto equilibrio dinámico de la pelvis.

Lo que debes saber…

  • Los síntomas son idénticos a los de una distensión muscular, tales como dolor durante la carrera o durante la realización de ejercicios abdominales o sentadillas.
  • Este dolor empeora con el ejercicio, el esfuerzo o con determinadas posturas, y se puede sentir incluso al subir escaleras.
  • Si, después de tres meses, el tratamiento conservador no es efectivo, se debe considerar el tratamiento quirúrgico.

       Pag. De refencia, canal salud mapfre.

 


 

lunes, 6 de diciembre de 2021

 

CANDIDIASIS VAGINAL


 

Descripción general

Una infección por hongos vaginales es una infección micótica que provoca irritación, flujo e intensa picazón en la vagina y la vulva, los tejidos que se encuentran en la apertura vaginal.

La infección por hongos vaginales, también denominada candidiasis vaginal, afecta hasta 3 de cada 4 mujeres en algún momento de la vida. Muchas mujeres padecen al menos dos episodios.



La infección por hongos vaginales no se considera una enfermedad de transmisión sexual. Sin embargo, existe un mayor riesgo de infección por hongos vaginales al tener actividad sexual regular por primera vez. También hay indicios de que las infecciones pueden relacionarse con el contacto entre la boca y los genitales (sexo oral-genital).

Los medicamentos pueden tratar las infecciones por hongos vaginales de manera eficaz. Si tienes infecciones por hongos recurrentes (cuatro o más en el plazo de un año), es posible que necesites un tratamiento más largo y un plan de mantenimiento.

Síntomas


 

Los síntomas de la candidiasis vaginal pueden ser de leves a moderados y comprender los siguientes:

  • Picazón e irritación de la vagina y la vulva

  • Sensación de ardor, especialmente durante las relaciones sexuales o al orinar

  • Enrojecimiento o inflamación de la vulva

  • Dolores y molestias vaginales

  • Sarpullido vaginal

  • Secreción vaginal espesa, blanca y sin olor, con aspecto similar al queso cottage

  • Secreción vaginal acuosa

Candidiasis complicada

 

Es posible que tengas candidiasis complicada si:

  • Tienes signos y síntomas graves, como enrojecimiento extenso, hinchazón y picazón que pueden provocar desgarros, grietas o llagas

  • Has tenido cuatro o más infecciones por cándida en un año

  • La infección es causada por un tipo de hongo menos típico

  • Estás embarazada

  • Tienes diabetes no controlada

  • Tu sistema inmunitario está debilitado debido a ciertos medicamentos o afecciones, como la infección por VIH

Cuándo debes consultar con un médico


 

Solicita una consulta con tu médico en los siguientes casos:

  • Esta es la primera vez que tienes síntomas de candidiasis vaginal.

  • No estás segura de si tienes candidiasis vaginal.

  • Los síntomas no desparecen después de un tratamiento con supositorios o cremas vaginales antifúngicos de venta libre.

  • Has desarrollado otros síntomas.



Causas



 

El hongo Candida albicans es responsable de la mayoría de las infecciones por hongos vaginales.

Tu vagina naturalmente contiene una mezcla equilibrada de hongos, entre ellos cándida, y bacterias. Ciertas bacterias (lactobacillus) actúan para evitar el crecimiento excesivo de hongos.

Sin embargo, ese equilibrio puede perturbarse. El crecimiento excesivo de cándida o la penetración del hongo en capas celulares vaginales más profundas provocan los signos y síntomas de una infección por hongos.

El crecimiento excesivo de hongos puede ser causado por lo siguiente:

  • Uso de antibióticos, que provoca un desequilibrio en la flora vaginal natural

  • Embarazo

  • Diabetes no controlada

  • Sistema inmunitario deteriorado

  • Consumo de anticonceptivos orales o terapia hormonal que aumenta los niveles de estrógeno

Candida albicans es el tipo de hongo que más comúnmente provoca infecciones por hongos. Las infecciones por hongos provocadas por otros hongos de este tipo pueden ser más difíciles de tratar y generalmente requieren tratamiento más agresivo.

Factores de riesgo


 

Los factores que aumentan el riesgo de padecer candidiasis son los siguientes:

  • Uso de antibióticos. La candidiasis es frecuente en las mujeres que toman antibióticos. Los antibióticos de amplio espectro, que eliminan una serie de bacterias, también eliminan las bacterias saludables de la vagina, lo que produce un crecimiento excesivo de los hongos.

  • Aumento de los niveles de estrógeno. La candidiasis es más frecuente en las mujeres que tienen un nivel más alto de estrógeno. Esto puede ocurrir en las mujeres que están embarazadas o que toman pastillas anticonceptivas con altas dosis de estrógeno o que siguen un tratamiento hormonal con estrógeno.

  • Diabetes no controlada. Las mujeres con un nivel de azúcar en sangre no controlado correctamente tienen un mayor riesgo de contraer candidiasis que las mujeres con diabetes bien controlada.

  • Sistema inmunitario deteriorado. Las mujeres con un sistema inmunitario disminuido (debido a un tratamiento con corticoesteroides o a una infección por el VIH) son más propensas a contraer candidiasis.

Prevención


 

Para reducir el riesgo de infecciones vaginales por hongos, usa ropa interior con entrepierna de algodón y que no te quede muy ajustada.

Además, evitar lo que se menciona a continuación podría ayudarte:

  • Pantimedias ajustadas

  • Duchas, que eliminan algunas de las bacterias normales en la vagina que te protegen de las infecciones

  • Productos femeninos perfumados, tales como baño de espuma, toallas higiénicas y tampones.

  • Jacuzzis y baños muy calientes

  • Uso innecesario de antibióticos; por ejemplo, para resfriados u otras infecciones virales

  • Permanecer con ropa mojada, como trajes de baño y ropa deportiva, durante largos períodos de tiempo



 

LA FIEBRE

 

La fiebre es una parte importante de las defensas del cuerpo contra la infección. La mayoría de las bacterias y virus que causan infecciones en humanos prosperan mejor a 37°C y la elevación de la temperatura corporal en unos cuantos grados puede ayudar al cuerpo a combatir la infección. Además, la fiebre activa el sistema inmunológico del cuerpo para producir más glóbulos blancos, anticuerpos y otros agentes para combatir la infección.



La fiebre es un aumento temporal de la temperatura del cuerpo, en general debido a una enfermedad. Tener fiebre es signo de que algo fuera de lo común está pasando en el cuerpo. Para un adulto, la fiebre puede ser molesta, pero normalmente no es algo que causa preocupación a menos que alcance los 39, 4º o más. En lactantes y bebés, una temperatura algo elevada puede indicar una infección grave.

 Algunos estudios han mostrado que la temperatura corporal "normal" puede tener un amplio rango que va desde los 36.1°C hasta los 37.2°C.

Tienes fiebre cuando tu temperatura aumenta por encima del rango normal. Lo que es normal para ti puede ser un poco más alto o más bajo que la temperatura normal promedio de 37°.

Las lecturas de la temperatura corporal varían en función del lugar del cuerpo donde una persona toma las mediciones. Las lecturas rectales son más altas que las orales, mientras que las lecturas de las axilas tienden a ser más bajas.



Según lo que produzca la fiebre, los siguientes pueden ser otros signos y síntomas:

·         Sudoración

·         Escalofríos y temblores

·         Dolor de cabeza

·         Dolores musculares

·         Pérdida del apetito

·         Irritabilidad

·         Deshidratación

·         Debilidad general

 

El hecho de tener fiebre significa que nuestro sistema inmune se ha activado al localizar alguna de esas situaciones, por lo que puede comenzar a luchar contra ellas:

Dañar directamente a los organismos patógenos

Inducir a la apoptosis o muerte programada de las células corporales infectadas o tumorales

Inducir la producción de proteínas de choque de calor para proteger a las células sanas.

Como curiosidad, el hecho de tener fiebre tiene un efecto positivo a la hora de luchar contra el germen causante, y que las respuestas inmunes del organismo trabajan mejor en temperaturas elevadas.

Para que se considere fiebre, se debe superar la temperatura máxima considerada “normal”. La temperatura corporal normal de una persona sana entre los 18 y 40 años debe estar comprendida entre los 36’4ºC y 37’2ºC, aunque hay personas que puede tener una temperatura corporal menor (en torno a los 35’8ºC).

Se considera fiebre una temperatura superior a 37’2ºC por la mañana.                     

Se considera fiebre una temperatura superior a 37’7ºC por la tarde.

Hay que diferencia entre décimas de fiebre que denominamos febrícula (hasta 37’5ºC), fiebre (a partir de 38ºC) y fiebre de urgencia (a partir de 40ºC).

Lo primero que tienes que hacer si tienes fiebre es no ponerte nervioso, sobre todo si se trata de fiebre baja o moderada. Pero si la fiebre aumenta es recomendable acudir al médico para que diagnostique la causa y nos ponga un tratamiento. No olvides decirle al médico cuándo comenzó la fiebre y si tienes otros síntomas (tos, vómitos, diarrea, dificultad para respirar, sarpullidos en la piel…). Cuantos más datos le des al médico, más fácil será encontrar la causa que provoca la fiebre.

Uso de antitérmicos

Normalmente se recurre a antitérmicos (paracetamol, ibuprofeno) para tratar la fiebre, aunque no siempre es imprescindible. La dosis se administrará cada 6-8 horas y, en casos estrictamente necesarios se puede valorar la posibilidad de alternarlos cada 4 horas.

Otros métodos



Realización de baños de agua templada (2-3ºC por debajo de la temperatura corporal).

Retirar el exceso de ropa o mantas para evitar que siga subiendo el calor corporal.

Mantener la temperatura de casa agradable entre 20-22ºC.

Beber abundante líquido para evitar la deshidratación, que es una de las consecuencias más habituales de la fiebre.