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viernes, 10 de febrero de 2023

LA ALIMENTACION, CLAVE EN ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

 

La alimentación es el elemento fundamental sobre el que se sustenta la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares y de sus factores de riesgo, junto a la práctica de un estilo de vida saludable.


Las enfermedades cardiovasculares son actualmente la principal causa de mortalidad en la población adulta de los países desarrollados. En la actualidad está ampliamente demostrado el papel fundamental de la dieta en el desarrollo de las enfermedades cardiovasculares considerando que algunos componentes de la dieta son protectores respecto a la patología cardiovascular, mientras que otros son perjudiciales.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que en 2015  murieron 17,7 millones de personas por enfermedades cardiovasculares, cifra que representa el 31% de todas las muertes registradas en el mundo.


¿Qué se considera enfermedad cardiovascular?

Las enfermedades cardiovasculares son un grupo de trastornos del corazón y de los vasos sanguíneos, entre los que se incluyen:

  • Accidentes cerebrovasculares: trombosis, embolia, hemorragia…
  • Cardiopatía coronaria.
  • Artropatía periférica.
  • Cardiopatía reumática.
  • Cardiopatía cognitiva.

Los accidentes cerebrovasculares (ACV) y los ataques al corazón suelen ocurrir debido a obstrucciones que impiden que la sangre fluya hacia el corazón o el cerebro. La causa más frecuente es la formación de depósitos de grasa en las paredes de los vasos sanguíneos que irrigan estos órganos.


¿Cómo puede ayudar la dieta?

La alimentación es, junto al ejercicio, la pieza clave para mejorar la enfermedad cardiovascular. La dieta tiene una relación directa en la arteriosclerosis y ejerce influencia sobre otros factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión, la obesidad o la diabetes.

La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SNEC) ha formulado en nuestro país unas recomendaciones y objetivos nutricionales para la población general dirigidos a disminuir la incidencia de enfermedades cardiovasculares:

  • Una ingesta total de grasa inferior al 30% del aporte energético, pudiendo ser de 35% en el caso de consumo habitual de aceite de oliva.
  • Una ingesta de ácidos grasos saturados inferior al 10% del total de energía de la dieta.
  • Un colesterol inferior a 300 mg/día.


  • ¿Qué otros valores debemos tener en cuenta?

  • Hipercolesterolemia

  • El aumento de colesterol total en sangre no debe estar por encima de los 200 mg/dl y el LDL-colesterol (conocido comúnmente como colesterol malo) no debe estar por encima de los 130-160 mg/dl. Si las cifras están por encima favorecen las placas de ateroma. Por otro lado, el HDL-colesterol, se lleva parte de esos cúmulos grasos para ser eliminados, es por ello que interesa tenerlo elevado, más de 35 mg/dl en el hombre y de 40 mg/dl en la mujer.
    • Alimentos que se deberían evitar: los alimentos más nocivos son los productos con grasas saturadas, más que los alimentos ricos en colesterol, como por ejemplo el huevo, que a pesar de tener cifras elevadas de colesterol se puede tomar de dos a tres veces a la semana. Por el contrario, se desaconseja el consumo de productos ricos en grasas saturadas, tanto de origen animal como vegetal (embutidos, productos procesados como la bollería, los snacks, platos precocinados, quesos grasos, carnes grasas…)
    • Alimentos recomendadosaquellos que aumentan el HDL-colesterol, es decir, los que contienen grasa monoinsaturadas como el aceite de oliva virgen y el aguacate. Y aquellos con grasas poliinsaturadas (especialmente ácidos grasos omega 3) como el pescado azul, los frutos secos, semillas oleaginosas… y los alimentos ricos en fibra (frutas y verduras, legumbres, cereales integrales), ya que son capaces de retrasar la absorción de grasas y azúcares.

    El colesterol HDL también aumenta con la práctica habitual de ejercicio físico.

    Hipertrigliceridemia

Estos lípidos son la base para que se formen las placas de ateroma. Deben evitarse valores mayores de 150-200mg/dl.

  • Alimentos que se deberían evitaralcohol, azúcar simple (azúcar de mesa, helados, dulces, bollería, refrescos, zumos industriales, chocolates, mermeladas…), cereales refinados… El mantenimiento de un peso adecuado también mejora los valores de triglicéridos.

  • Hipertensión arterial

  • La tensión arterial es la fuerza que necesita el corazón para bombear la sangre a través de los vasos sanguíneos, no debe estar por encima de 140/90mmHg.

    • Alimentos a evitar: exceso de componentes excitantes como la teína o la cafeína, un exceso de sal (sal de mesa, embutidos, encurtidos, platos precocinados, productos procesados…). El sobrepeso y el estrés empeoran la tensión arterial.

    No debemos olvidar la importancia de los antioxidantes en nuestra alimentación puesto que otorgan beneficiosos para la salud en general:

    • La vitamina E, betacarotenos y la vitamina C previenen el deterioro en los vasos capilares.
      • La vitamina E la encontramos principalmente en el aceite de oliva virgen extra, y los frutos secos, sobre todo en las nueces y avellanas.
      • Los betacarotenos los encontramos en las hortalizas de color rojo anaranjado como zanahoria, calabaza, así como en las espinacas, escarola, acelga, pimiento, cebollino… y frutas como el mango, melón, caqui…
      • La vitamina C está presente en muchas frutas y verduras. Entre las frutas destacan los cítricos (naranja, mandarina, pomelo, limón…), además de fresa, mango, kiwi, papaya, guayaba… Entre las verduras el pimiento rojo y verde, coles de Bruselas, brócoli, col cruda, espinaca, acelga… La vitamina C se inactiva fácilmente por el calor por lo que se aconseja consumir los alimentos crudos.

                                           

 Que no debe faltar en tu alimentación

  • Asegurar el consumo de fibra (20-30g diario) a través de las legumbres, fruta, verdura y cereales integrales.
  • Consumir:
    • 3 piezas de fruta enteras diarias (se recomienda un cítrico al día).
    • 2 raciones de verdura/hortalizas diarias (una de las raciones debe ser cruda).
  • Consumir legumbreal menos 2 veces por semana, cocinadas con verduras y evitando grasas saturadas.
  • Optar por cereales integrales en la alimentación habitual: arroz integral, pasta integral.
  • Tomar carne roja máximo 1 vez a la semana.
  • Consumir pescado 3-4 veces por semana, 2 de ellas debe ser pescado azul.
    • Ejemplos de pescado azul: aguja, angula, atún, bonito del norte, sardina, boquerón o anchoa, caballa o verdel, chicharro o jurel, melva, salmón…
  • Cocinar y aliñar con aceite de oliva virgen extra.
  • Consumir frutos secos entre 4 y 7 veces a la semana, 1 puñado al día de frutos secos naturales o tostados.
  • Evitar los dulces como azúcar, caramelos, pasteles, bollería, zumos de fruta azucarados, refrescos azucarados, etc.

Por supuesto, además de una adecuada alimentación no debemos olvidarnos de la importancia de practicar actividad física de forma regular, con el fin de mantener un correcto estado de salud y un peso adecuado, así como evitar el tabaco ya que es un grave factor de riesgo en la aparición y desarrollo de la enfermedad cardiovasculares.




                                   

martes, 31 de enero de 2023

 ¿Qué es el parkinsonismo vascular?

   

  El parkinsonismo vascular una enfermedad caracterizada por síntomas muy característicos a la enfermedad de Parkinson, pero cuya premisa fisiopatológica son alteraciones vasculares en pacientes con hipertensión, ateroesclerosis, diabetes y tabaquismo.

 El estudio de esta patología permite comprender un poco mejor la diferencia entre los síndromes parkinsonianos y la propia enfermedad de Parkinson de carácter idiopática.

 Los síndromes parkinsonianos son entidades causadas por alteraciones moleculares muy diversas que producen síntomas parecidos a la enfermedad de Parkinson, siendo esta última una enfermedad neurodegenerativa de origen desconocido que se relaciona con el daño de neuronas dopaminérgicas.


Factores de riesgo en el parkinsonismo vascular:

 

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Son múltiples los elementos que permiten la aparición de esta condición. Destaca la hipertensión arterial , los accidentes cerebrovasculares, el tabaquismo que aumentan la tendencia a hipertensión arterial y  la alteración en los niveles de lípidos o grasa en la sangre.

Otras alteraciones similares como la diabetes y el síndrome metabólico aumentan la susceptibilidad de sufrir parkinsonismo vascular.

En todo caso, se están mencionando patologías muy comunes en la población y cuyo sistema principalmente afectado es el cardiovascular, el cual compromete el adecuado flujo de sangre hacia el cerebro.


Síntomas del parkinsonismo vascular:

Como se mencionó anteriormente, estos suelen ser clínicamente indistinguibles de la enfermedad de Parkinson verdadera. Se incluyen dentro de los síntomas la bradicinesia ó lentitud de los movimientos, temblores, alteraciones de la marcha, rigidez muscular y en ciertos casos depresión.

Diagnóstico de parkinsonismo vascular

 

Si  a nivel clínico el parkinsonismo vascular es muy similar a la enfermedad de Parkinson, la única manera de ejecutar el diagnóstico diferencial es en base a la identificación de los factores de riesgo antes mencionados y de hallazgos específicos en los estudios de neuroimagen.

Estos últimos pueden ser determinados fácilmente mediante el uso de tomografía y resonancia magnética cerebral.

Esta última técnica permite identificar variaciones en el tamaño de unas estructuras llamadas ventrículos cerebrales y de lesiones isquémicas (es decir, por falta de irrigación sanguínea debido a los trastornos vasculares) alrededor de los ventrículos.

Otros lugares afectados incluyen los ganglios basales, emplazamiento relacionado con el desarrollo molecular de la enfermedad de Parkinson detonado por la ausencia de neuronas dopaminérgicas, también sufren afección el tálamo y el lóbulo frontal.

Tratamiento del Parkinsonismo vascular:

El tratamiento con levodopa ha mostrado cifras de respuesta muy variables en los diferentes estudios pero siempre muy inferiores a las de respuesta en pacientes con Parkinson.

Teóricamente los pacientes que presentan un déficit dopaminérgico presináptico evidenciado por SPECT, simulando el mecanismo patológico del Parkinson, podrían tener una respuesta a la administración de levodopa.

Las consultas de los neurólogos, los profesionales encargados del diagnóstico de la enfermedad de Parkinson, son visitadas por pacientes, familiares y cuidadores con una misma pregunta: “¿este temblor quiere decir que sufre párkinson?” Y la respuesta, en algunas ocasiones, es que no. Es importante conocer la diferencia entre párkinson y parkinsonismo.

¿En qué se diferencian el párkinson y el parkinsonismo?

La enfermedad de Parkinson es, como ya sabemos, una dolencia neurodegenerativa que afecta a las neuronas dopaminérgicas, encargadas del movimiento correcto de nuestro cuerpo. Su manifestación más conocida son los síntomas motores: temblor cuando la extremidad está en reposo, movimientos lentos, rigidez muscular y alteración del equilibrio y la postura.

El parkinsonismo se suele establecer como la manifestación de dos de estos cuatro síntomas (bradicinesia y alguno más). Y aunque la Enfermedad de Párkinson sea la causa más frecuente, no es la única.



Los datos que sugieren causas diferentes de parkinsonismo son:

  • Distribución simétrica de los síntomas y signos. La asimetría es un dato característico de la enfermedad de Parkinson, estando una parte del cuerpo más afectada. Su ausencia podía hacer pensar en otra causa de parkinsonismo.
  • Aparición de síntomas no típicos (lo que llaman los profesionales banderas rojas), como la aparición precoz de caídas, alteración temprana de la memoria, problemas para tragar, la disminución de la tensión arterial al levantarse de la cama, u otros.
  • Falta de respuesta al tratamiento farmacológico dopaminérgico.
  • Que la enfermedad avance rápidamente, mucho más que lo conocido en la Enfermedad de Párkinson.
  • Y por supuesto, estar recibiendo fármacos que pueden bloquear los receptores de la dopamina y ocasionar el llamado parkinsonismo farmacológico.




La diferencia entre el párkinson y el parkinsonismo es clara: el primero es una enfermedad degenerativa, el segundo es una manifestación de la Enfermedad de Párkinson, o de otra dolencia, es decir, lo que llamamos un síndrome, que puede ser por muy diversas causas: fármacos, infartos cerebrales, otras enfermedades degenerativas como un Parkinson-Plus, etc.

Tipos de parkinsonismo

Aunque hay sutiles diferencias en la forma de clasificar los parkinsonismos, en resumen se suele hablar de dos de ellos:

Secundarios

parkinsonismo plus

Entre los primeros, destaca por encima del resto el causado por uso crónico de fármacos que intervienen en la producción de dopamina. En este caso, se debe ajustar la medicación haciendo que los síntomas (en general, lentitud, temblor y rigidez de forma simétrica) desaparezcan.

También, dentro de esta categoría, se incluye el parkinsonismo producido por agentes tóxicos , enfermedades vasculares o alteraciones cerebrales metabólicas, como la enfermedad de Wilson. Es tarea del neurólogo diferenciarlo, aunque es más fácilmente diagnosticable.

Fase motora y síntomas motores

En esta etapa los pacientes con párkinson ya han desarrollado una serie de síntomas motores de la enfermedad, cuya máxima representación es el temblor, pero al que también acompañan otros.

De ellos, los que primero suelen aparecer, son la dificultad al caminar o para moverse, la rigidez e imposibilidad de movimiento (lo que tradicionalmente se denomina ‘quedarse quieto’), la falta de expresión facial, mareos o desmayos o el encorvamiento de la espalda.

Parkinsonismo plus: diferencia entre el parkinson y otras enfermedades degenerativas

Cuando hablamos de parkinsonismo plus hablamos de una dolencia que se manifiesta con las características que mencionábamos arriba: no responden a la medicación, aparecen síntomas atípicos, se desarrolla de forma rápida… Es decir, la causa es otro tipo de enfermedad, no la Enfermedad de Párkinson.

Se suelen destacar tres: la Parálisis Supranuclear Progresiva (PSP), La Atrofia Multisistema (AM) y la Degeneración Corticobasal (DC).

En la PSP, la principal diferencia a la hora de realizar el diagnóstico es que el parkinsonismo es simétrico, tiende al mutismo (más que a la dificultad del habla) y al movimiento de cierre de ojos frecuente. Lo característicos es la limitación en la mirada vertical, al mirar hacia arriba, retrocollis (cuello hacia atrás), y caídas precoces hacia atrás con mucho desequilibrio.

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   En la AM, el beneficio que produce la medicación es limitada, existen trastornos del sueño REM de forma más precoz que en el párkinson y tronco inclinado hacia un lado (síndrome de Pisa). Hay variantes. Una cursan con más problemas de equilibrio, otra con más problemas para hablar, tragar o respirar, y otra con síntomas disautonómicos, como mareos, síncopes, estreñimiento, disfunción eréctil, etc.

En la DC, es importante recalcar la apraxia ideomotora, es decir, problemas para hablar y realizar tareas como saludar. También suceden las alteraciones oculomotoras y el fenómeno del miembro ajeno (la mano se mueve sola). Lo característico es que es una enfermedad muy focalizada en un lado del cuerpo, muchas veces una mano o brazo.

El principal problema de estas enfermedades, al menos en cuanto a confundirlas con la enfermedad de Parkinson, es que dos de ellas (PSP y DC) suelen aparecer a partir de los 65 años, al igual que la Enfermedad de Párkinson. Solo la Atrofia Multisistema tiene una aparición más joven a partir de los 54 años, aunque, como sabemos, el párkinson puede aparecer a cualquier edad.






LAVADOS NASALES EN BEBÉS Y NIÑOS

 1. ¿Qué son los lavados nasales? 

Consisten en la realización de irrigaciones a partir, de la realización de una técnica, ayudados de un dispositivo especial (jeringa, irrigador...) y suero fisiológico, para eliminar el exceso de mucosidad en el bebé o niño. 

Estarán muy recomendados antes de las comidas o de dormir. 


2. ¿Cuántas veces podemos hacerlos? 

Es el método más eficaz para eliminar la mucosidad y aliviar la congestión nasal, es por ello,   que pueden hacerse tantas veces como sean necesarios para que el bebé o niño respiren mejor y se encuentren más cómodos, siempre que la técnica se realice de forma correcta. 

Tanto los bebés como los niños más pequeños no saben sonarse, por lo que esto les ayudará a sustituir el uso del pañuelo, siendo completamente normal que parte de la mucosidad pueda ser expulsada y otra parte sea tragada. 


3. ¿Suero fisiológico, hipertónico o "agua de mar"? 

Los tres tienen una eficacia similar, los diferencia su concentración salina (entre 0,9 al 2,3%). Hay que tener en cuenta que las soluciones hipertónicas no deben usarse en menores de 6 meses de forma directa. 

Aunque la forma que más éxito tiene es el suero fisiológico, hay estudios en los que se concluye que a mas concentración salina mejor arrastre de la mucosidad, pero esto no está del todo demostrado ya que faltan estudios científicos al respecto. 


4. ¿Es lo mismo lavados nasales que aspiraciones nasales? 

No es lo mismo. En el primero irrigamos suero fisiológico y mantenemos hidratada la mucosa de la nariz, mientras que en el segundo aspiramos el moco, resecando la mucosa con gran facilidad e incluso podemos ocasionar sensaciones desagradables en el oido del bebé o niño debido a la presión ejercida al aspirar, por lo que sería conveniente limitar su uso únicamente en los casos que hay mucha cantidad de mucosidad aun realizando lavados nasales y podemos ver la cantidad de moco, una vez al día y evitar aspirar de manera brusca. 


  • Aspirador de secreciones nasales manual: 


    


  • Aspirador de secreciones nasales electrónico:



4. ¿Qué tipos de dispositivos encontramos? 

Todos los dispositivos citados a continuación son válidos siempre y cuando la técnica se realice de manera adecuada y son algunos de los más utilizados. 
No hay un método mejor que otro, ya que lo importante será la eliminación del moco, es por ello que la elección dependerá de los padres. 


    4.1 Monodosis de suero fisiológico: Es la opción más barata ya que la podemos usar de manera directa y así evitamos manipular el suero, pero, por el contrario, al ser el material de envase es blando, no podremos ejercer una presión uniforme que consiga retirar completamente la mucosidad y la boquilla si no tenemos especial cuidado podría lastimar la entrada de la fosa nasal e incluso la mucosa. 






    4.2 Jeringa: Debemos cargarla previamente con el suero fisiológico. Con ella podemos ejercer una presión uniforme. Es una opción económica, siendo el único inconveniente la zona dura del cono, la cual será introducida dentro de la fosa, por lo que deberemos tener especial cuidado frente algún movimiento del bebé o niño, para no lastimar la zona. 





       4.3 Jeringa con protector nasal de silicona: Tendría las mismas ventajas que la jeringa normal y eliminaríamos el riesgo de lesión al introducir el cono ya que irá protegido por la silicona, la cual encajará perfectamente con la entrada de la fosa nasal.  






     4.4 Irrigador nasal: Es una buena opción para niños mayores, ya que ellos mismos pueden realizarse los lavados de forma independiente. 
Son reutilizables si se conservan adecuadamente, lavándose y secándose bien después de su uso. 






    
    4.5 Nebulizador e irrigador adaptado a jeringa: Es uno de los últimos dispositivos que han salido al mercado. Implica un mayor gasto económico, pero como ventajas pueden usarse tanto en bebés como en niños mayores, fomentando así su autonomía aprendiendo a usarlo ellos mismos. No hay riesgo de lesión ya que el mecanismo se adapta a la fosa nasal. 










5.  ¿Cómo se realiza la técnica? 
- Es importante que el suero fisiológico se encuentre a temperatura ambiente para que su entrada en la mucosa sea lo más agradable posible. En bebés (1,5 - 2ml) en cada fosa nasal es suficiente, mientras que en niños mayores usaremos 5ml en cada una. Si encontramos la nariz muy taponada, será conveniente echar una pequeña cantidad de suero antes y masajear para reblandecer. 
- Tumbaremos al bebé boca arriba o boca abajo, giraremos la cabeza hacia uno de los lados, sujetaremos con firmeza al bebé o niño sin hacer daño e irrigaremos con determinación el suero fisiológico por la fosa que quede arriba. Incorporaremos al bebé o niño para que les sea más fácil expulsarlo y repetiremos la maniobra por el otro orificio. 
- Los niños más mayores pueden realizárselos solos inclinando la cabeza hacia un lado y luego hacia el otro. 












domingo, 29 de enero de 2023

 

 QUÉ SON LOS PROBIÓTICOS?


Los probióticos son “microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficio a la salud del hospedador.

Pero antes de hablar de los probióticos es clave saber qué es la microbiota y por qué es tan importante para el organismo. La microbiota “es un conjunto de microorganismos vivos que colonizan la piel y las mucosas y que tenemos todas las personas.”

Cuando la flora intestinal no está en equilibrio, frecuente tras el uso de antibióticos o cuando no se tiene una alimentación saludable y equilibrada, el intestino acaba siendo poblado por bacterias malas, que no ayudan al sistema inmune y dejan al organismo susceptible a enfermedades.

Beneficios de los probióticos.

Los principales beneficios de los probióticos son:

Combatir y prevenir enfermedades intestinales como colitis, síndrome del intestino irritable, enfermedad de Crohn e inflamación intestinal.

Combatir enfermedades como cáncer, candidiasis, hemorroides e infección urinaria.

Mejorar la digestión y combatir la acidez.

Combatir el estreñimiento y la diarrea, regulando el tránsito intestinal.

Aumentar la absorción de nutrientes, como vitamina B, calcio y hierro.

Fortalecer el sistema inmunológico, por aumentar la producción de macrófagos, unas células de defensa del organismo.

Impedir la proliferación de bacterias malas en el intestino.

Ayudar a digerir la lactosa, especialmente en personas con intolerancia a este componente.

Prevenir problemas como obesidad, colesterol alto e hipertensión.

Prevenir alergias e intolerancias alimentarias.

Ayudar a mejorar el humor, pues se ha encontrado una relación directa entre el equilibrio de la flora intestinal con una disminución de enfermedades como la depresión y la ansiedad.

Podrían ayudar a mejorar condiciones como el autismo, pues algunos estudios parecen indicar que hay mejoras no solo a nivel gastrointestinal sino también a nivel del comportamiento, mejorando la habilidad para concentrarse y escuchar.

Una flora intestinal sana y rica en probióticos comienza a formarse desde el nacimiento, especialmente cuando el bebé nace por parto normal y cuando es amamantado con exclusividad durante el inicio de la vida.

CÓMO TOMAR PROBIÓTICOS

Hay dos formas de ingerir probióticos:

Por una parte, tenemos la posibilidad de aumentar el consumo de alimentos que son considerados como probióticos naturales, como el yogur o el kéfir.

Por otra parte, se puede hacer mediante el uso de suplementos con probióticos. 

ALIMENTOS PROBIÓTICOS

Entre los alimentos probióticos podemos encontrar:

Yogur natural, estos son la principal y más fácil fuente de probióticos en el mercado en la actualidad.

Kéfir, es un producto fermentado con levadura y bacterias, semejante al yogur, pero posee una cantidad más elevada de probióticos.

Leche fermentada, son productos especiales que generalmente contienen Lactobacillus agregados por la industria, siendo el Yakult el más famoso.

Kombucha, es una bebida fermentada hecha principalmente a partir del té negro

- ​Productos orientales a base de soja, legumbres y hortalizas como Miso, Natto, Kimchi y Tempeh que pueden ser comprados en tiendas especializadas;

Chucrut, es una preparación culinaria que se elabora a través de la fermentación de las hojas frescas del repollo o de la col

Los pepinillos, preparación de pepinos en agua y sal, se dejan fermentar durante un tiempo.

Masa madre o levadura natural, es un cultivo vivo compuesto por levaduras y bacterias que se producen a través de la fermentación de cereales como el trigo y de los microorganismos que se encuentran naturalmente en el ambiente, siendo utilizada para elaborar diversos productos como pan, tortas y galletas.

Algunos quesos como el Cabrales, Roquefort también pueden contener cultivos vivos de microorganismos con propiedades probióticas, siendo importante leer el etiquetado nutricional para confirmar si ese tipo de queso contiene o no estas bacterias.


 SUPLEMENTOS PROBIÓTICOS

Existen en diversas presentaciones cápsulas, líquidos o sobres, los cuales deben ser diluidos en agua o jugos naturales para ser consumidos. Se pueden encontrar en las farmacias y tiendas de productos nutricionales.

Hay varios tipos de suplementos, que incluyen entre 1 a 10 tipos diferentes de probióticos. Los más importantes son:

Bifidobacteria animalis: ayuda a fortalecer el sistema inmune, además de facilitar la digestión y a combatir las bacterias transmitidas por la ingesta de comida contaminada.

Bifidobacteria bifidum: están presentes en el intestino delgado y grueso, ayudando en la digestión de los productos lácteos.

Bifidobacteria breve: están presentes en el intestino y en el tracto vaginal ayudando a combatir infecciones por bacterias y hongos.

Bifidobacteria longum: es uno de los tipos de probióticos más comunes en el intestino y ayuda a eliminar las toxinas del organismo.

Lactobacillus acidophilus: es quizás el tipo más importante de probióticos, ya que ayuda en la absorción de varios nutrientes, además de combatir infecciones y facilitar la digestión.

Lactobacillus reuteri: están presentes especialmente en la boca, en el estómago y en el intestino delgado, siendo importantes contra la infección por Helicobacter pylori.

Lactobacillus rhamnosus: están presentes en el intestino y pueden ayudar a combatir rápidamente casos de diarrea, especialmente cuando se viaja a otros países. También puede ayudar a tratar el acné, eccema y la cándida.

Lactobacillus fermentum: ayudan a neutralizar productos y toxinas liberadas durante la digestión, mejorando el ambiente para el crecimiento de la flora intestinal.

Saccharomyces boulardii: ayuda a tratar la diarrea por antibióticos o del viajero.




ALIMENTOS QUE DEBERÍAMOS DE ELIMINAR DE NUESTRA DIETA PARA UN SISTEMA INMUNITARIO FUERTE

Bebidas gaseosas, refrescos.

Alimentos procesados y algunos congelados, tienen grandes cantidades de azúcar, sal, carbohidratos y grasas saturadas, patatas fritas, comidas preparadas, pizzas.

Bebidas alcohólicas.

Carbohidratos refinados, pan blanco provoca inflamación y desgasta el sistema inmune, aún más si lo acompañamos con bebidas azucaradas como refrescos, jugos de frutas o cafés endulzados.

Sal. Aunque su uso es vital para el sabor de los alimentos, su consumo en exceso puede bajar nuestras defensas. La sal en exceso provoca infecciones y deficiencias inmunológicas ante algunas bacterias.

Cafeína. Aunque solemos tomar una taza de café por las mañanas, el consumo en grandes cantidades de esta bebida podría afectar nuestra salud.

Alimentos y bebidas altas en azúcar, kétchup, salsa barbacoa, helados, cereales de caja azucarados. El azúcar debilita el sistema inmune y que la OMS recomienda comer en un promedio de 25 g de azúcar por día para mantener el cuerpo saludable.

 EJERCICIO Y SISTEMA INMUNE

El ejercicio físico moderado realizado de forma habitual produce un efecto antiinflamatorio sobre el sistema inmunológico, reduce el riesgo de sufrir infecciones, por tanto lo refuerza si comparamos los datos con el sedentarismo.

La actividad física puede ayudar a eliminar bacterias de los pulmones y las vías respiratorias y por tanto reduce las probabilidades de contraer cualquier enfermedad de respiratoria.

El ejercicio provoca cambios en los anticuerpos y los leucocitos. Los leucocitos son las células del sistema inmunitario que combaten las enfermedades mediante los anticuerpos, unas proteínas que neutralizan las bacterias y agentes externos. Estos anticuerpos y leucocitos circulan más rápidamente con la práctica habitual de ejercicio, así que pueden detectar y combatir enfermedades más rápida y efectivamente.

La elevación breve de la temperatura corporal durante e inmediatamente después del ejercicio puede impedir el crecimiento bacteriano. Esta elevación en la temperatura puede ayudar al cuerpo a combatir mejor una infección, similar a lo que sucede cuando uno tiene fiebre.

El ejercicio disminuye la secreción de las hormonas del estrés como el cortisol. Algo de estrés incrementa las probabilidades de que se presente una infección. Disminuir las hormonas del estrés puede proteger contra enfermedades.

La práctica deportiva de entre 20 y 30 minutos al día de ejercicio todos los días estaría bien.