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lunes, 26 de enero de 2026

READAPTACIÓN DEPORTIVA TRAS UNA LESIÓN: CÓMO PUEDE AYUDARTE LA FISIOTERAPIA.

Volver a la actividad física tras una lesión deportiva es un proceso que requiere planificación, tiempo y supervisión profesional.

La fisioterapia deportiva desempeña un papel clave no solo en la recuperación del daño, sino en la readaptación progresiva del cuerpo para evitar recaídas y recuperar el nivel funcional previo.


¿Qué se entiende por readaptación deportiva?

La readaptación deportiva es el conjunto de técnicas y estrategias utilizadas para que una persona lesionada recupere su funcionalidad deportiva de forma segura, eficiente y sin dolor.

No se trata solo de que el músculo o la articulación deje de doler, sino de que el cuerpo vuelva a tolerar las cargas y movimientos del deporte que se practicaba antes de la lesión.

Este proceso se realiza habitualmente con la guía de un fisioterapeuta especializado, y puede incluir trabajo en camilla, ejercicios específicos, educación postural y trabajo de fuerza, entre otros.


¿Cuándo empieza la readaptación?

La readaptación deportiva suele comenzar en cuanto la fase aguda de la lesión ha sido superada. Empezar demasiado pronto puede provocar una recaída o una nueva lesión.


¿Qué fases tiene la readaptación deportiva?

Aunque cada lesión es diferente, la mayoría de procesos de readaptación deportiva siguen una progresión similar. Se puede dividir en cuatro fases generales:


  • - Fase de recuperación del dolor y movilidad: en esta fase, el objetivo consiste en eliminar el dolor, la inflamación y recuperar el rango articular. Las técnicas utilizadas son la terapia manual, movilización pasiva, ejercicios suaves, electroterapia. En esta fase también se trabaja la reeducación de la zona afectada.
  • - Fase de fortalecimiento y control motor: el objetivo es recuperar la fuerza, la coordinación y el equilibrio de la zona lesionada. Se incorporan ejercicios activos, propiocepción, estabilidad y trabajo muscular específico. Además, el fisioterapeuta adapta la carga a la evolución de cada paciente.
  • - Fase de readaptación funcional: el objetivo de esta fase consiste en preparar al cuerpo para los gestos específicos del deporte. Se simulan movimientos reales (cambios de dirección, saltos, frenadas, giros…) y el cuerpo empieza a recuperar la confianza y tolerancia al esfuerzo.
  • - Fase de retorno al deporte: volver a la práctica deportiva sin riesgo. El fisioterapeuta evalúa si se cumplen criterios de fuerza, movilidad, control y ausencia de dolor. A menudo se hace un seguimiento tras la vuelta al entrenamiento o competición.


¿Cuánto dura el proceso de readaptación?

La duración depende de múltiples factores:


  • - Tipo y gravedad de la lesión.
  • - Edad y condición física del paciente.
  • - Tiempo transcurrido desde la lesión.
  • - Nivel deportivo (recreativo o competitivo).


¿Qué papel tiene el fisioterapeuta deportivo?

El fisioterapeuta no solo trata la lesión: guía todo el proceso de recuperación y readaptación. Su función incluye:


  • - Evaluar el estado de la lesión y su evolución.
  • - Diseñar un plan de ejercicios progresivos adaptado al deporte del paciente.
  • - Corregir errores biomecánicos o posturales que hayan influido en la lesión.
  • - Prevenir recaídas, adaptando el entrenamiento a las capacidades reales del cuerpo.


En muchos casos, el fisioterapeuta trabaja en coordinación con el médico..


¿Es necesaria la fisioterapia si ya no hay dolor?

El dolor no siempre indica que el cuerpo esté listo para volver al deporte. Muchos deportistas se sienten bien, pero siguen teniendo déficits de fuerza, movilidad o control neuromuscular que aumentan el riesgo de recaída.


Por eso, se recomienda continuar con la fisioterapia deportiva incluso cuando los síntomas han desaparecido, al menos hasta que el profesional determine que se han cumplido todos los objetivos funcionales.


¿Qué pasa si no se hace una readaptación adecuada?

Volver al deporte demasiado pronto o sin preparación adecuada puede tener consecuencias:

  • - Recaídas frecuentes en la misma zona.
  • - Lesiones compensatorias (en otras partes del cuerpo).
  • - Dolor crónico o limitaciones funcionales.
  • - Pérdida de confianza en el propio cuerpo.


Una readaptación mal gestionada puede convertir una lesión puntual en un problema a largo plazo.


¿La readaptación deportiva es solo para atletas?

Aunque es habitual en deportistas profesionales, también es recomendable en:

  • - Personas que hacen ejercicio de forma recreativa (running, pádel, gimnasio…).
  • - Adultos mayores que quieren volver a moverse con seguridad.
  • - Pacientes con lesiones repetidas o secuelas mal tratadas.


Cualquier persona que quiera volver a una actividad física con garantías puede beneficiarse de este enfoque.


En definitiva, la fisioterapia deportiva es mucho más que tratar lesiones: es una herramienta clave en el proceso de readaptación funcional, permitiendo que cada persona recupere su actividad física sin dolor y con menor riesgo de recaída.


Sea cual sea el nivel deportivo, una recuperación bien guiada marca la diferencia entre volver a entrenar con confianza o convivir con el miedo a lesionarse otra vez.


Si se ha sufrido una lesión, acudir a un fisioterapeuta especializado es el primer paso hacia una vuelta segura al deporte.

sábado, 24 de enero de 2026

RECOMENDACIONES PARA PACIENTES CON LUMBAGO




 La lumbalgia es el dolor que se sitúa en la parte baja de la espalda. La mayoría de las lumbalgias tienen su origen tras esfuerzos, giros o movimientos bruscos de la columna en posiciones de la vida diaria, profesional y deportiva, así como por el sobrepeso. Son las llamadas lumbalgias mecánicas. Los síntomas más frecuentes consisten en dolor en la región lumbar, que puede irradiarse a zonas vecinas o miembros inferiores. En este caso hablamos de ciática.  En muchos casos se asocian contracturas musculares que agravan el dolor y que pueden limitar la movilidad lumbar.


Cuatro de cada cinco personas sufrirán dolor de espalda al menos una vez en la vida. La causa más común del dolor de espalda es un esfuerzo poco habitual, levantar peso de forma inadecuada o adoptar malas posturas mantenidas.  Hay otros factores como la obesidad, el tabaquismo o el sedentarismo, que contribuyen a aumentar los episodios de dolor de espalda.


En el caso de dolor lumbar agudo su médico le prescribirá los medicamentos adecuados para aliviar el dolor, e indicará las medidas posturales correctas. Suele aliviar ponerse hielo en la zona dolorosa varias veces al día durante al menos 20 minutos para reducir la inflamación inicial. En esta fase lo principal es evitar el reposo absoluto en cama. El movimiento suave le ayudará a acortar el periodo doloroso, por ejemplo caminar cortos trayectos en la medida de lo posible.  Poco a poco, pasadas las 48 horas iniciales del proceso agudo de lumbago, ponerse la manta eléctrica varias veces al día le ayudará a encontrarse mejor.


En el dolor lumbar crónico, aquel que persiste más allá de tres meses, su médico ajustará la medicación y podrá indicar rehabilitación con medidas físicas y posturales, que incluirán ejercicios específicos para la columna lumbar. Los ejercicios deben estar supervisados siempre por un profesional sanitario.


RECOMENDACIONES PARA PREVENIR EL DOLOR DE ESPALDA.

No siempre es posible encontrar la causa del lumbago y muchas veces tiene un origen multifactorial. Por lo general, se atribuye a una mala forma física, el sedentarismo, trabajos o deportes en los que se sobrecarga la zona lumbar, periodos largos sentado o de pie, malas posturas y la tensión emocional.

Evitar o minimizar estos factores de riesgo es clave para prevenir y aliviar la lumbalgia una vez ha pasado el episodio agudo de dolor. Sobre todo, resulta fundamental tener una musculatura fuerte e incluir siempre en la actividad física ejercicios que tonifiquen la musculatura profunda de la columna, la pelvis y las extremidades inferiores. 

En ese sentido, la práctica de pilates y yoga incluyen algunos de los ejercicios para aliviar el lumbago más recomendados porque se centran precisamente en el fortalecimiento del ‘core’. Hacer bicicleta o salir a caminar también resultan beneficiosos para prevenir el dolor lumbar. Pero sobre todo, la práctica de ejercicio en el agua, bien mediante ejercicios de hidroterapia como la práctica de la natación, le ayudará a fortalecer la zona y evitar estos periodos dolorosos tan incapacitantes.



viernes, 16 de enero de 2026

Ser positivo mejora nuestra salud cardiovascular

  


La Sociedad Española de Cardiología nos recuerda la importancia de la salud emocional en la salud cardiovascular. 
     

                              



· Varios estudios relacionan los trastornos del sueño con mayor incidencia de enfermedad cardiovascular.

· Niveles elevados de estrés aumentan el riesgo de aparición de infarto.

· Los pacientes con depresión diagnosticada durante un síndrome coronario agudo muestran peor evolución y más eventos cardiacos durante el seguimiento que aquellos sin depresión.

 





El papel protector del funcionamiento psicológico positivo puede explicarse a través de tres mecanismos:






Fuentes: European Mental Health Action Plan 2013-2020. Copenhagen: WHO Regional Office for Europe; 2015. / Estrategia en Salud Mental del Sistema Nacional de Salud 2006. Madrid: Ministerio de Sanidad y Consumo; 2007. / Plan estratégico de Salud Mental de la Comunidad de Madrid 2018-2020. / INE (Encuesta europea de salud en España, Encuesta de equipamiento y uso de tecnologías de información y comunicación en los hogares, Estadística de defunciones según la causa de muerte) / Yusuf S, Hawken S, Ounpuu S, Dans T, Avezum A, Lanas F, et al. Effect of potentially modifiable risk factors associated with myocardial infarction in 52 countries (the INTERHEART study): case-control study. Lancet 2004; 364: 937–52. / Rudisch B, Nemeroff CB. Epidemiology of comorbid coronary artery disease and depression. Biol Psychiatry. 2003; 54: 227–40. / Wulsin LR, Singal BM. Do depressive symptoms increase the risk for the onset of coronary disease? A systematic quantitative review. Psychosom Med. 2003; 65: 201–10. / Carney RM, Rich MW, Freedland KE, et al. Major depressive disorder predicts cardiac events in patients with coronary artery disease. Psychosom Med. 1988; 50: 627–33. / Huffman JC, Celano CM, Januzzi JL. The relationship between depression, anxiety, and cardiovascular outcomes in patients with acute coronary syndromes. Neuropsychiatr Dis Treat. 2010; 6: 123-36. / Chauvet-Gelinier JC, Bonin B. Stress, anxiety and depression in heart disease patients: A major challenge for cardiac rehabilitation. Ann Phys Rehabil Med. 2017; 60(1): 6-12. / Moser DK, Dracup K. Is anxiety early after myocardial infarction associated with subsequent ischemic and arrhythmic events? Psychosom Med. 1996; 58: 395–401. / Lane D, Carroll D, Ring C, Beevers DG, Lip GY. Mortality and quality of life 12 months after myocardial infarction: effects of depression and anxiety. Psychosom Med. 2001; 63(2): 221–30. / Rosengren A, Hawken S, Ôunpuu S, Sliwa K, Zubaid M, A Almahmeed W, et al. Association of psychosocial risk factors with risk of acute myocardial infarction in 11 119 cases and 13 648 controls from 52 countries (the INTERHEART study): case-control studyLancet 2004; 364: 953–62. / Kim JW, Stewart R, Lee HJ, Kang HJ, Kim SW, Shin IS, et al. Sleep problems associated with long-term mortality in acute coronary syndrome: Effects of depression comorbidity and treatment. Gen Hosp Psychiatry. 2020; 66:125-32. / Leineweber C, Kecklund G, Janszky I, Åkerstedt T, Orth-Gomér K. Poor sleep increases the prospective risk for recurrent events in middle-aged women with coronary disease. J Psychosom Res. 2003; 54 (2): 121–7. / Aastebøl Frøjd L, Dammen T, Munkhaugen J, Weedon-Fekjær H, Hilde Nordhus I, Papageorgiou C, et al, Insomnia as a predictor of recurrent cardiovascular events in patients with coronary heart disease. SLEEP Advances. 2022;3(1):1-10. / Sofi F, Cesari F, Casini A, Macchi C, Abbate R, Gensini GF. Insomnia and risk of cardiovascular disease: a meta-analysis. Eur J Prev Cardiol. 2014; 21(1): 57-64


 

miércoles, 14 de enero de 2026

CONSEJOS PARA ELIMINAR GRASA ABDOMINAL

 


La grasa abdominal, también conocida como grasa visceral, es uno de los retos más comunes que enfrentan las mujeres a partir de los 40 años. Este tipo de grasa no solo afecta la apariencia física, sino que también está relacionada con riesgos de salud como enfermedades cardíacas y diabetes.




Una cintura que crece a veces se considera el precio de envejecer. Para las mujeres, esto puede ser especialmente cierto cuando la grasa corporal tiende a desplazarse hacia el abdomen después de la menopausia.

Sin embargo, ese aumento de la grasa abdominal hace más que dificultar el cierre de tus pantalones favoritos. Las investigaciones demuestran que la grasa abdominal conlleva riesgos serios para la salud. No obstante, las amenazas que plantea la grasa abdominal pueden reducirse.





El peso de una persona depende, en gran medida, de los siguientes cuatro aspectos:

  • Calorías que se consumen por día.
  • Calorías que se gastan por día.
  • Edad.
  • Factores genéticos.

Las personas que regularmente comen y beben más calorías de las que gastan por día tienen más probabilidades de aumentar de peso, lo que incluye la grasa abdominal.

El envejecimiento también hace la diferencia. Las personas pierden masa muscular cuando envejecen. Y el problema empeora en el caso de quienes no hacen actividad física. La pérdida de masa muscular disminuye la rapidez con la que el cuerpo utiliza las calorías, lo que puede hacer más difícil mantener un peso saludable., también con la edad el metabolismo basal se reduce haciendo más difícil quemar calorías.

Muchas mujeres notan un aumento en la grasa abdominal a medida que envejecen, incluso aunque no aumenten de peso. Esto se debe probablemente a una disminución del nivel de estrógeno, ya que este parece influir en el lugar donde se distribuye la grasa en el cuerpo.

Los genes también pueden contribuir a las probabilidades de que una persona tenga sobrepeso u obesidad. También influye en dónde se almacena la grasa en el cuerpo.

El estrés y el sueño insuficiente: los niveles elevados de cortisol, la «hormona del estrés», pueden fomentar el almacenamiento de grasa en la tripa. Además, dormir mal afecta el metabolismo y el apetito.








El problema con la grasa abdominal es que no se limita a la grasa subcutánea, que es la capa de relleno justo por debajo de la piel. La grasa abdominal también incluye grasa visceral, que se encuentra en la profundidad del interior del abdomen y rodea los órganos internos.

Independientemente del peso total de una persona, una gran cantidad de grasa abdominal aumenta el riesgo para lo siguiente:

  • Presión arterial alta
  • Cantidad poco saludable de grasa en la sangre
  • Apnea del sueño
  • Enfermedades cardíacas
  • Nivel elevado de glucosa en la sangre y diabetes
  • Determinados tipos de cáncer
  • Accidente cerebrovascular
  • Hígado graso
  • Muerte prematura por cualquier causa

CONSEJOS PARA PERDER GRASA ABDOMINAL

  • Mantén una alimentación saludable. Un alimentación saludable incluye lo siguiente:
    • Enfocarse en los alimentos de origen vegetal, como las frutas, las verduras y los granos o cereales integrales.
    • Elegir fuentes magras de proteína, como pescado y productos lácteos bajos en grasa.
    • Limitar las carnes procesadas, así como las grasas saturadas que se encuentran en la carne y en los productos lácteos ricos en grasas, como el queso y la mantequilla.
    • Elegir cantidades moderadas de grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, que se encuentran en el pescado, los frutos secos y ciertos aceites vegetales.



  • Elige sabiamente el tamaño de las porciones. Incluso cuando estás tomando decisiones saludables, las calorías se acumulan. Reduce el tamaño de las porciones en casa. Comparte los platos cuando comas en restaurantes, o come la mitad y lleva el resto a casa.
  • Reemplaza las bebidas azucaradas. En su lugar, bebe agua u otras bebidas sin azúcar.
  • Mantente activo. Se recomienda actividad aeróbica moderada, como caminar a paso ligero, al menos 150 minutos a la semana o actividad aeróbica vigorosa, como trotar, al menos 75 minutos a la semana. Los ejercicios de fortalecimiento muscular se recomiendan, al menos, dos veces a la semana.
  • Buena rutina de sueño: dormir entre 7-8 horas mejora la regulación hormonal y el metabolismo.
  • Realizar actividades relajantes: desde leer hasta practicar yoga o mindfulness.


COMIDAS QUE DEBERIAS ELIMINAR O LIMITAR

- Helados:  Estos tentativos alimentos están hechos el 90% de azúcar refinada, una fuente de energía rápida, que el cuerpo lo absorbe en cuestión de minutos, sin dar oportunidad a utilizarla.

Bolleria industrial y dulces: Los dulces y la bollería industrial son tentaciones que debemos evitar. Están hechos a partir de hidratos de carbono de muy mala calidad y con un altísimo porcentaje de azúcares. En el caso que estés en una cafetería, una opción perfecta son los batidos de frutas naturales. 

Pan blanco: Cambia tu ración de pan blanco por pan de centeno, integral o de cereales. La fibra y los cereales de estas clases de pan ayudan a retardar la absorción de estos en el cuerpo, para poder utilizarla y no aumentar la grasa abdominal.

Platos precocinados:estos platos están hechos a partir de aceite de baja calidad, grasas saturadas, abundante sal y un escaso porcentaje de proteínas.

Zumos industriales: La mayoría de estos tienen un bajo porcentaje de fruta y alto de azúcares.

Refrescos azucarados: Poseen altas calorías y azucares.

Alcohol: Es perjudicial para cualquier persona, pero sobre todo para aquellos que busquen marcar el abdomen. Esto es debido al efecto que produce en el organismo, deteniendo la funciones principales de metabolización de las grasas y proteínas, para priorizar la expulsión de este agente extraño en el cuerpo, dando como resultado, más acumulación de grasa en el abdomen.

-FritosCualquier alimento pasado por la freidora multiplica su valor calórico y eleva las grasas saturadas, incluso a los alimentos saludables. Por lo tanto, debes evitar esta forma de cocinar.



PRACTICAR EJERCICIOS PARA REDUCIR GRASA ABDOMINAL


Entrenamiento de fuerza: levantar pesas o usar el peso corporal en ejercicios como sentadillas y plancha ayudan a construir musculo y quemar grasa.

Cardio moderado e intenso: actividades como correr, nadar o hacer ciclismo aumentan la quema de calorías y mejoran la salud cardiovascular.

Ejercicios específicos para el abdomen: Aunque no se puede reducir grasa de forma localizada, ejercicios como planchas y abdominales fortalecen la zona.


                     






jueves, 25 de diciembre de 2025

PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO: MOVERSE PARA MEJORAR LA SALUD



Plantearse objetivos saludables siempre es un buen propósito, en cualquier fecha del año. Si te encuentras entre los que eligen el 1 de enero para hacer una lista de buenas intenciones para ganar salud de cara al año que comienza, estas son algunas que os recomendamos:

Mantener una rutina deportiva. Junto a una alimentación saludable, la práctica de ejercicio físico es la mejor herramienta para mantener los factores de riesgo cardiovascular como la obesidad, los niveles elevados de colesterol y azúcar en sangre, la hipertensión y el sedentarismo. Pero no basta con practicar deporte solo de vez en cuando. Los expertos aconsejan mantener una rutina deportiva que incluya como mínimo ejercicio moderado cinco días a la semana durante 30 minutos por sesión, o ejercicio intenso tres días a la semana en sesiones de 20 minutos de duración. Es la razón de que sea importante elegir deportes que nos gusten, ya que la primera regla para que podamos practicarlos regularmente es que el deporte elegido nos motive. 

-Ejercicios de fuerza: El entrenamiento de fuerza consiste en realizar ejercicios que aumenten la fuerza y la masa muscular. A través de movimientos controlados, se trabaja con resistencia, ya sea usando el propio peso corporal (lo que conocemos como calistenia), bandas elásticas o pesas. Este tipo de ejercicio no solo tonifica los músculos, sino que también mejora la densidad ósea y el metabolismo.


-Ejercicios cardiovasculares: El ejercicio cardiovascular incluye actividades como caminar, correr, nadar, montar en bicicleta o bailar. Estas actividades aumentan la frecuencia cardíaca y mejoran la eficiencia del sistema cardiovascular. Incorporar el cardio en tu rutina diaria puede mejorar la salud de tu corazón, ya que fortalece el músculo cardíaco y mejora la circulación sanguínea; aumenta la resistencia (con el tiempo te sentirás menos fatigado en tus actividades diarias); reduce el riesgo de padecer enfermedades crónicas; ayuda a controlar la presión arterial, el colesterol y el azúcar en sangre y mejora tu estado de ánimo.


Recomendamos, a la hora de realizar cualquier tipo de actividad física, comenzar calentando para  evitar lesiones y terminar poco a poco con estiramientos de los distintos grupos musculares. También recomendamos realizar el ejercicio físico deseado en grupo, ya que el hecho de estar con otras personas reporta beneficios psicológicos y sociales. Hay que recordar que la salud no solo se refiere a la salud física, sino que el término salud engloba la salud mental y social.

Y si elegimos movimiento para comenzar el año nuevo, es recomendable acompañarlo siempre de una alimentación saludable, evitando los azúcares y los alimentos ultraprocesados. Aumenta el consumo de legumbres, frutas y verduras y bebe mucha agua.




miércoles, 17 de diciembre de 2025

L-Glutamina y probióticos para la digestión

 


Molestias digestivas como hinchazón o dolor abdominal pueden deberse a dieta, estrés o ciertos medicamentos. La L-glutamina fortalece la barrera intestinal y reduce la inflamación, mientras que los probióticos equilibran la microbiota. Combinarlos potencia sus beneficios y puede mejorar síntomas de intestino irritable o permeabilidad intestinal.




Cada vez más personas sufren molestias digestivas como hinchazón, dolor abdominal, gases, diarrea o estreñimiento.


¿A qué pueden deberse estas molestias digestivas?


Las principales causas que pueden provocar molestias digestivas que perduran en el tiempo son:

  • Dieta inadecuada: el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados, ricos en grasas saturadas y azúcares, puede alterar la microbiota intestinal y dañar la barrera intestinal.
  • Estrés crónico: el estrés prolongado puede afectar negativamente la función intestinal, alterando la motilidad, la secreción y la sensibilidad del intestino. Esto puede contribuir al desarrollo de síntomas del SII y aumentar la permeabilidad intestinal. ​Suele ser un desencadenante habitual del síndrome de intestino irritable.
  • Consumo de alcohol y ciertos medicamentos: el alcohol y algunos medicamentos, como los antiinflamatorios no esteroides (AINEs), los antibióticos… pueden dañar la mucosa intestinal y aumentar la permeabilidad intestinal. ​

    ¿Qué es la L-glutamina y cómo ayuda al intestino?

La L-glutamina es un aminoácido, componente que nuestro cuerpo utiliza para componer proteínas, y que realiza diferentes funciones en el organismo. Aunque nuestro organismo puede fabricar L-glutamina, en situaciones de estrés, enfermedades digestivas o inflamaciones, nuestras necesidades aumentan, en el intestino, su papel es especialmente importante porque:

  • Fortalece la barrera intestinal: mantiene unidas las células que recubren nuestro intestino, evitando que sustancias dañinas pasen a la sangre
  • Disminuye la inflamación: ayuda a reducir la producción de sustancias que provocan inflamación intestinal

Facilita la reparación del tejido intestinal: ayuda a crecer y a sanar rápidamente a las células del intestino

En varios estudios científicos se ha visto que la L-glutamina puede ayudar a cerrar las «grietas» que aparecen en un intestino permeable y mejorar síntomas como el dolor abdominal, la hinchazón o los cambios en el ritmo intestinal.



¿Qué son los probióticos y qué beneficios tienen?


Los probióticos son bacterias «buenas» que, cuando las tomamos en cantidad suficiente, ayudan a mantener un equilibrio saludable en la flora intestinal. Esto puede traducirse en:

  • Aumentar la cantidad de bacterias beneficiosas en el intestino.
  • Reducir la presencia de bacterias dañinas.
  • Mejorar la digestión y reducir la inflamación.
  • Mejorar el funcionamiento del sistema inmunológico.

Algunas cepas específicas de probióticos, como Lactobacillus rhamnosus GG o Bifidobacterium infantis, han demostrado mejorar síntomas en personas con síndrome de intestino irritable.



¿Por qué combinarlos?

Muchas investigaciones muestran que combinar L-glutamina con probióticos puede ser una estrategia efectiva para mejorar estas condiciones:

  • La glutamina mejora el estado de la pared intestinal, creando un ambiente más favorable para que los probióticos se instalen y crezcan.
  • Ambos refuerzan la barrera del intestino y reducen la inflamación.
  • Ayudan a restaurar el equilibrio de la flora intestinal de forma más eficaz que por separado.

Un estudio reciente mostró que personas con problemas de permeabilidad intestinal mejoraron más rápido tomando ambos suplementos combinados que cuando solo tomaban uno de ellos.

¿En que alimentos podemos encontrarlos?


El cuerpo humano produce la L-glutamina de manera natural, no obstante, siempre viene bien llevar a cabo una dieta con alimentos ricos en glutamina para asegurar unos niveles adecuados:

– Garbanzos
– Guisantes
– Remolacha
– Zanahoria

Igualmente, si queremos adquirir probióticos de manera natural, también podemos hacerlo mediante ciertos alimentos ricos en esta sustancia:

Leche
– Aceitunas
– Queso
– Yogur