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viernes, 5 de agosto de 2022

ESTRÉS DEL CUIDADOR

Cuidar de un ser querido con demencia, una discapacidad física u otra enfermedad

relacionada con la edad requiere de tu tiempo, energía y emociones que pueden parecer

fácilmente abrumadoras.

El cuidado puede poner a prueba tu paciencia y fomentar la fatiga, la frustración y la

culpa, convirtiéndose en una pesada y agotadora labor que cobra un alto precio sobre el

cuerpo y la mente del cuidador. Los efectos sobre la salud física y mental están más que demostrados. Reconoce las señales y obtén la ayuda necesaria para reducir el impacto en tu cuerpo y mente.

CAUSAS

Junto con la pesada carga de trabajo y las demandas emocionales del cuidado familiar,

los problemas a continuación también pueden contribuir al agotamiento.

• Exigencias conflictivas al tratar de equilibrar las necesidades de la persona que recibe el

cuidado, de empleadores y compañeros de trabajo, de familiares y las tuyas propias.

• Falta de control sobre el dinero y los recursos, y falta de las habilidades necesarias para

manejar eficazmente el cuidado de un ser querido.

Si sientes que estás solo en tu lucha, hablar con otros cuidadores familiares puede

levantarte el ánimo y ayudarte a pensar en soluciones a varios problemas

Falta de privacidad, porque el cuidado puede dejarte poco tiempo para estar solo.

•Confusión de funciones, dificultad para separar tus funciones como cuidador y

como padre, hijo, hermano o cónyuge de quien recibe los cuidados.

Exigencias poco razonables impuestas a un cuidador por otros familiares o la

persona a quien cuida.

Expectativas poco realistas sobre el efecto que los esfuerzos de cuidado tendrán

en los seres queridos con enfermedades progresivas como el Parkinson o el

Alzheimer .Los cuidadores experimentan depresión, resentimiento o cambios de

estado de ánimo como resultado de sus labores. Presentan falta de sueño, y su

prestación de cuidados han afectado negativamente a su relación con su cónyuge

o pareja.

Por eso es importante estar atento a las señales de agotamiento de los cuidadores y

tomar medidas proactivas para lidiar con ello antes de que se salga de control. 

SÍNTOMAS

Ira o frustración hacia la persona a quien se cuida

Ansiedad

Negarse a aceptar el estado de salud del ser querido

Depresión

Agotamiento que dificulta completar las tareas diarias

Problemas de salud, como enfermarse con más frecuencia

Incapacidad para concentrarse, lo que dificulta realizar tareas familiares u ocasiona

que se olviden las citas

Irritabilidad y mal humor

Insomnio

Aislamiento social de los amigos y las actividades que solía disfrutar. 

CONSEJOS

El cuidador también merece un descanso. Puede pedir ayuda a algún amigo o familiar o

persona de confianza para que le reemplace por unas horas para que pueda dar un

paseo, o desconectar de la rutina diaria .

Si no tienes ese tipo de apoyo informal disponible o sientes que necesitas un cuidado de

relevo, existen centros de cuidado “respiros familiares” para adultos  y niños y servicios de cuidado en el hogar

en la zona en la que resida.

Si sientes que estás solo en tu lucha, hablar con otros cuidadores familiares puede

levantarte el ánimo y ayudarte a pensar en soluciones a varios problemas.

Cultiva relaciones positivas. Es posible que te sientas abrumado, pero tómate el tiempo

para hablar con tus amigos y familiares más cercanos.

Pasa una velada con alguien que sepa escuchar. Limita el tiempo que pasas con

personas negativas que empeoran tu estado de ánimo y perspectiva.

Cuida tu propia salud. Proponte la meta de establecer una buena rutina de sueño y hacer

ejercicio físico varias horas a la semana.

Asegúrate de comer sano. Consulta a tu médico sobre las inmunizaciones y exámenes

preventivos recomendados.

Infórmale a tu médico que eres un cuidador y conversa sobre cualquier inquietud que

tengas. Una sesión diaria de relajación y meditación también te serán de beneficiosas.






  

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